Arrancó juicio por muerte ocurrida en el San Juan de Dios en agosto del 2012

Por: Carlos Arguedas C. 25 noviembre, 2013

Una auxiliar de enfermería pensionada, a quien se acusa de matar a una paciente en agosto del 2012 en el Hospital San Juan de Dios, se abstuvo de declarar hoy lunes, al iniciar el juicio por ese hecho.

Se trata de la imputada Angela Barrantes Moreno, a quien el Ministerio Público acusó formalmente hoy lunes del delito de homicidio calificado por la muerte de Lilliam Arias Prendas, de 55 años.

A las 9 a. m. se inició el debate en la sala 10 de los Tribunales de Justicia de San José.

En primera instancia la fiscala, Laura Hernández, acusó a Angela Barrantes de inyectar cloruro de potasio a Lilliam Arias, mientras esta convalecía en la cama 117 en el cuarto piso del edficio de medicina en el Hospital San Juan de Dios.

Los representantes del Ministerio Público Paul Fuentes y Laura Hernández consideran que fue un homicidio calificado.
Los representantes del Ministerio Público Paul Fuentes y Laura Hernández consideran que fue un homicidio calificado.

Para la fiscala, la imputada actuó con pleno conocimiento de los hechos y, por tanto, se le atribuyó el delito de homicidio calificado.

Paralelamente, el abogado Ricardo Marín, representante de la familia de la víctima, anunció que los familiares reclaman una suma de ¢500 millones por los diversos daños causados por este caso.

Esta demanda civil la plantean contra la imputada y, de manera subsidiaria, contra la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

El juicio está fijado para terminar el 20 de diciembre.