Un menor relacionado a esta causa aceptó los cargos en un proceso abreviado y descuenta siete años en prisión

Por: Hugo Solano 4 diciembre

Cinco imputados, entre ellos, madre e hija, enfrentan desde este martes el juicio por el asesinato de Gerardo Cruz, joven de 22 años que murió días después de que denunció un acoso callejero que se hizo viral.

Familiares y amigos de Gerardo Cruz estuvieron varios días en una vigilia en el Hospital Calderón Guardia, donde murió a raíz de las heridas sufridas. Archivo/ Rafael Murillo
Familiares y amigos de Gerardo Cruz estuvieron varios días en una vigilia en el Hospital Calderón Guardia, donde murió a raíz de las heridas sufridas. Archivo/ Rafael Murillo

Las mujeres indiciadas responden a los apellidos Fonseca Fernández, la madre y Valerín Fonseca, la hija.

Los otros enjuiciados son tres hombres de apellidos Chaves Cerdas, Arce Barrientos y Castillo Espinoza, detenidos meses después del asesinato ocurrido el 7 de octubre del 2015.

Cruz fue atacado con arma blanca el 7 de octubre del 2015 en un parque en San Sebastián y murió el 29 de noviembre, en el hospital Calderón Guardia.

Días antes de la agresión, el joven había registrado en su teléfono celular las imágenes de un hombre que acosaba a una muchacha en el centro de San José. Las pesquisas posteriores, permitieron descartar que el homicidio estuviera relacionado con este hecho precedente.

Cuando se capturó a los sospechosos, el 7 de junio del año pasado, el director del OIJ, Wálter Espinoza, sostuvo que el móvil del crimen es un lío pasional.

Según la explicación del funcionario, Fonseca Fernández sostuvo una relación sentimental con Cruz, pero este último decidió terminarla.

Por este motivo, Fonseca y su hija buscaron a dos individuos, quienes a su vez contrataron a los dos supuestos sicarios.

"Hubo una cercanía del sufrimiento de la madre con la hija. Ellas tomaron una decisión conjunta de acabar con la vida de Gerardo", explicó Espinoza.

"Los sujetos que lo abordaron en el parque Kennedy el 7 de octubre intentaron quitarle parte de sus prendas para llevar pruebas que permitieran a las autoras intelectuales del asesinato saber que en efecto ellos habían cometido el hecho", añadió el jefe de la Policía Judicial.

De acuerdo con un comunicado de la Fiscalía, cuatro imputados permanecen en prisión preventiva, medida cautelar que se extenderá hasta el 8 de febrero del 2018.

El acusado de apellido Castillo cumple desde el inicio del proceso medidas cautelares distintas a la prisión (firmar una vez al mes y no perturbar o contactar a ninguna de las partes), por tener una participación menor en los hechos delictivos.

Un sexto imputado, quien es menor de edad, fue declarado como coautor del homicidio y se sometió a un proceso abreviado. Es decir, aceptó los hechos que se le atribuyen, por lo que el Juzgado Penal Juvenil le impuso siete años de carcel, los cuales deberá cumplir de la siguiente manera: cinco años de libertad asistida y dos años de órdenes de orientación y supervisión, dice el comunicado.

Cruz, de 22 años, recibió varias puñaladas cuando salía de su trabajo en una panadería.
Cruz, de 22 años, recibió varias puñaladas cuando salía de su trabajo en una panadería.

El juicio se desarrollará en el Tribunal Penal de Pavas a las 8 a. m. y está programado hasta el 22 de enero del 2018.

Durante ese período, 17 personas participarán como testigos del Ministerio Público, órgano que concluyó el proceso investigativo el 20 de junio pasado, cuando se envió la acusación con solicitud de apertura a juicio tras la recolección y análisis de las pruebas.

La Fiscalía de Hatillo desarrolló el caso bajo el expediente 15-021637-042-PE, por el delito de homicidio calificado.

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