A criterio de la madre, la muerte del ambientalista es un evento irreparable que la marcó por el resto de sus días.

 28 noviembre, 2014
Jairo Mora fue un indiscutible abanderado de la conservación de las tortugas. En abril del 2013, recorrió la playa Moín. Esa vez, dijo: “Si un guardacostas o un policía dice que nos apoya, está mintiendo”. | ARCHIVO / ALBERT MARÍN.
Jairo Mora fue un indiscutible abanderado de la conservación de las tortugas. En abril del 2013, recorrió la playa Moín. Esa vez, dijo: “Si un guardacostas o un policía dice que nos apoya, está mintiendo”. | ARCHIVO / ALBERT MARÍN.

Con una emotiva manifestación relacionada con la forma en que se enteró que su hijo había sido asesinado, comenzó la declaración de Fernanda Sandoval –madre de Jairo Mora– en el juicio por el crimen del ambientalista que se realiza en el Tribunal Penal de Limón.

A criterio de la madre, la muerte del ambientalista es un evento irreparable que la marcó por el resto de sus días.

Aferrada a una servilleta de papel y haciendo un enorme esfuerzo por no derrumbarse, transcurre la comparecencia que comenzó a las 9: 30 a. m.

Siete personas son juzgadas por el crimen de Mora, asesinado por golpes y asfixia el 31 de mayo del 2013 en la playa de Moín, en Limón.

Los imputados por el crimen del ambientalista son de apellidos Delgado, Quesada, Centeno, Cash, Arauz y dos hermanos apellidados Salmón. Todos ellos se encuentran cumpliendo prisión preventiva.

"Quiero justicia; que ellos paguen por el último grano de arena que se trago mi hijo", dijo Sandoval entre sollozos.