El joven de 26 años fue emboscado por varios encapuchados la madrugada del 31 de mayo de 2013 en la playa de Moín

 24 octubre, 2014

San José

Siete personas serán juzgadas a partir del lunes por la muerte del joven activista ambiental Jairo Mora, cuyo asesinato, en mayo del 2013, conmovió al país y evidenció el desamparo que enfrentan los defensores del medio ambiente.

Jairo Mora Sandoval, de 26 años, fue asesinado en playa Nueve Millas de Moín, en Limón, el 31 de mayo del 2013. | ARCHIVO.
Jairo Mora Sandoval, de 26 años, fue asesinado en playa Nueve Millas de Moín, en Limón, el 31 de mayo del 2013. | ARCHIVO.

El tribunal ha reservado del 27 de octubre al 5 de diciembre para el debate oral y público, que tendrá lugar en la caribeña provincia de Limón, unos 170 km al este de la capital.

Mora, de 26 años al momento de su muerte fue emboscado por varios encapuchados la madrugada del 31 de mayo de 2013 en la playa de Moín, cerca de la ciudad de Limón, mientras fiscalizaba nidos de tortuga baula en compañía de cuatro voluntarias extranjeras.

Según la Fiscalía, las cuatro mujeres fueron llevadas por algunos de los hombres a una casa abandonada, maniatadas y ultrajadas sexualmente; mientras que otros golpearon a Mora hasta dejarlo inconsciente. Murió asfixiado por la arena.

Dos meses después, la Policía logró detener a ocho sospechosos a quienes decomisó teléfonos celulares y ropa que había pertenecido a las víctimas.

El caso conmovió profundamente al país, especialmente a los ambientalistas, que resienten la falta de apoyo del Estado a los esfuerzos de las organizaciones de la sociedad civil por proteger los recursos naturales.

Mora es hoy un símbolo de esos sectores, compuestos principalmente por jóvenes que en su mayoría trabajan "ad honorem" protegiendo los nidos de tortugas en peligro de extinción, cuidando los parques nacionales o combatiendo la deforestación y la contaminación de las reservas acuíferas.

"Los compañeros que trabajamos en la conservación de las tortugas marinas estamos muy esperanzados en que se haga justicia, que los verdaderos culpables sufran la condena por tan terrible acción", dijo a la AFP Didier Chacón, director en Costa Rica de la organización internacional Widecast.

Jairo Mora trabajaba para esta entidad, que desarrolla una difícil y riesgosa labor para evitar la depredación de los nidos de tortuga en las playas del Caribe de Costa Rica, donde diferentes especies de quelonios llegan a desovar.

"Existe una cultura de consumo de huevos y carne de tortuga en Limón", explicó el activista. "La gente cree, erróneamente, que los huevos de tortuga son una fuente de proteínas y un afrodisíaco; incluso le llaman el viagra de los pobres. Todo eso es un error; los huevos no son más que grasa", aseguró Chacón.

"Esperamos que el juicio se constituya en un escenario apropiado para concientizar a la gente para que cambie estos hábitos porque actualmente se está perdiendo el 80% de los huevos y la amenaza de extinción para las tortugas marinas es cada vez más grave", apuntó.

La Fiscalía acusa a los siete sospechosos de los delitos de homicidio calificado, privación de libertad, violación agravada, robo y receptación (encubrimiento).

La acusación, según fuentes cercanas al proceso, revela la existencia de "mafias" vinculadas al saqueo de los nidos de tortuga para un comercio que, aunque legalmente prohibido, se practica de manera masiva en el Caribe costarricense.

Jairo Mora, que según sus amigos y familiares se declaraba dispuesto a dar la vida "por sus tortugas", fue víctima de una de estas agrupaciones mafiosas que siguen asolando las playas del Caribe costarricense.

"La vigilancia policial, que fue mucha días después de la muerte de Jairo, ha ido desapareciendo,. Cada vez es más esporádica y hoy todo sigue como estaba antes", lamentó Chacón.

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