Cumplirán seis meses de prisión preventiva mientras queda en firme la sentencia

 30 octubre, 2014
La condena por 'coyotaje' sienta un precedente para un delito que se tipificó como tal en el 2013 en nuestro país. En la foto la captura de los hoy sentenciados.
La condena por 'coyotaje' sienta un precedente para un delito que se tipificó como tal en el 2013 en nuestro país. En la foto la captura de los hoy sentenciados.

El Tribunal Penal de Puntarenas declaró culpables a dos hombres y una mujer por tráfico de personas y les impuso un total de seis años de prisión a cada uno.

La condena se da luego de que el Ministerio Público logró acreditar los hechos contra los nicaragüenses, de apellidos Cáceres, Arguello y una mujer apellidada Téllez.

Contra otro acusado, de apellido González, los jueces emitieron una orden de captura, debido a que se ausentó del proceso penal.

La Fiscalía informó en un comunicado de prensa que el 20 de setiembre del 2013 los imputados promovieron, organizaron y ejecutaron la conducción y el transporte de Nicaragua a Costa Rica de cinco migrantes adultos y siete menores en condición migratoria irregular.

Para el ingreso de las personas a nuestro país, los tres imputados evadieron los controles migratorios del Estado.

Según se determinó en la investigación, los acusados cobraban a los migrantes entre $120 y $170 por persona, para trasladarlos en carro a diferentes sitios del país.

Cáceres, Arguello y Téllez cumplen desde este jueves seis meses de prisión preventiva, mientras queda en firme la condena. La lectura de la sentencia se realizó a las 10 a. m. en Puntarenas. Se fijo la fecha del próximo 6 de noviembre para la lectura integral.

Los jueces Miguel Ugalde, Simón Guillén y el presidente, Eduardo Rojas, tuvieron a cargo el debate.

Contra una mujer, de apellido Contreras, no se logró acreditar su participación.

La detención se dió el pasado 21 de setiembre del 2013 frente a las instalaciones de la Refinadora Costarricense de Petróleo en Barranca, después de que se le dio seguimiento al al bus en que viajaban por parte de la Fuerza Pública y autoridades de Migración.

Los nicaragüenses contactaban a los sentenciados para que los pasaran a Costa Rica con el fin de conseguir algún trabajo.

En el juicio, una de las testigos nicaragüenses que pagó a los coyotes comentó que primero contacto a Téllez para pagarle y que ella la llevó caminando una hora por una zona boscosa junto con otros nicaragüenses, hasta llegar a una casa que estaba en territorio costarricense.

Una hora más tarde montaron a 40 nicaragüenses en tres automóviles donde metieron hasta 18 personas en cada carro en un viaje de dos horas, hasta llegar donde estaba el bus.

Esta es la segunda condena por este delito en nuestro país. El año pasado un cubano fue condenado y se le expulsó del territorio.