Por: Carlos Eduardo Vargas 18 octubre, 2013

Liberia. Las intervenciones telefónicas donde se constata que dos extranjeros participaron en el envío de cocaína de Panamá a Nicaragua, fueron la base que tuvo el Tribunal de Juicio de Liberia para condenarlos ayer por el delito de tráfico internacional de cocaína.

Los implicados Quiñones (mujer), Rodríguez, Sánchez, Vallejo y Riascos escucharon el fallo ayer a las 8 a. m. en Liberia . | CARLOS VARGAS
Los implicados Quiñones (mujer), Rodríguez, Sánchez, Vallejo y Riascos escucharon el fallo ayer a las 8 a. m. en Liberia . | CARLOS VARGAS

Los sentenciados son dos hombres de apellidos Sánchez Ibarguen (12 años de prisión ) y Vallejo Caicedo (10 años de cárcel ), según determinaron los jueces Mario Alberto Guido Jiménez y Rodrigo Campos Esquivel.

En tanto el juez, Gustavo Gillen Bermúdez salvo el voto y consideró que las intervenciones fueron hechas contra la legalidad, y por tanto, la prueba era nula, razón por la cual votó por la absolutoria de Sánchez y Vallejo.

El Tribunal, por unanimidad, absolvió “por duda” de los delitos de tráfico de drogas y legitimación de capitales a otros tres acusados de apellidos Rodríguez Benítez, Riascos Cortés y Quiñones Riascos (mujer).

La investigación del caso la realizó la Policía de Control de Drogas (PCD), entre junio del 2011 y marzo del 2012. Las pesquisas concluyeron que la organización operaba en Centroamérica y en los países tenía diferentes colaboradores.

Los que ayudaban en Costa Rica fueron los cinco acusados y juzgados por el Tribunal de Juicio de Liberia (Guanacaste).

Durante la lectura del por tanto del fallo, hecha ayer a las 8 a. m., los jueces dijeron que el proceso se dificultó porque los decomisos de droga y de dinero fueron realizados en otros países.

El juez Gillen, al justificar el voto para absolver a los implicados, consideró deficiente la investigación, al igual que la técnica para redactar la acusación.

Asimismo, Gillen dijo que no encontraba justificación para llevar el caso a Liberia, pues dijo que los hechos que se atribuyeron a los implicados se dieron en otras partes del país.

Gustavo Gillen afirmó que el único ligamen con Guanacaste fue una sola llamada telefónica, al inicio de las intervenciones y que todos los demás actos se realizaron en el Valle Central o en Panamá.

Las audiencia de este juicio comenzó el 9 de setiembre y terminaron el pasado martes. Durante ese lapso se recibieron más de 20 testigos y los jueces escucharon gran cantidad de intervenciones.

El Tribunal de Juicio de Liberia prorrogó la prisión preventiva de los sentenciados hasta el 28 de junio del 2014.