Por: Carlos Arguedas C. 18 febrero
La balacera en la cual murió el niño ocurrió la noche del 7 de agosto del 2015, en Cieneguita de Limón. En el sitio la policía recogió indicios balísticos.
La balacera en la cual murió el niño ocurrió la noche del 7 de agosto del 2015, en Cieneguita de Limón. En el sitio la policía recogió indicios balísticos.

Un joven que recién cumplió 21 años aceptó, el pasado miércoles 15 de febrero, haber disparado en 2015 contra un niño de ocho años, quien murió poco después en la sala de Emergencias del Hospital Tony Facio de Limón.

Tras admitir el delito, el acusado recibió una condena de 22 años de prisión. Se le castigo por ese crimen y por herir de bala en el mismo hecho, a un joven que acompañaba al fallecido, confirmó la oficina de Prensa del Poder Judicial.

Esta sentencia la dictó el Tribunal Penal de Juicio de Limón, a cargo del juez Henry Segura Hernández, en una audiencia que se realizó en los Tribunales de Goicoechea, en San José. El debate se programó en la capital por razones de seguridad.

El sentenciado fue identificado como Anthony Enrique Mora Gómez. En este caso también estuvo incolucrado un menor de 17 años, cuyo proceso penal fue tramitado por separado y no fue posible conocer cuál fue el veredicto.

El suceso ocurrió la noche del 7 de agosto de 2015, en Limoncito de Limón. En aquella ocasión el fallecido, de apellidos Méndez Méndez de 8 años, viajaba en la parte de atrás de una motocicleta que era conducida por un conocido de apellidos Siles Fedrick, de 20 años. Ambos se dirigían a la casa del niño ubicada en Limoncito.

Cuando las víctimas pasaban frente al bar Chita en la mencionada comunidad (se ubica dos kilómetros al oeste del centro de Limón) Mora y el menor de 17 años accionaron las armas de fuego. Un balazo hirió en la cabeza al niño. En tanto Siles, recibió un impacto en el rostro y otro en el tórax.

Los sospechosos de causar la balacera fueron detenidos el 2 de setiembre de 2015, en tres allanamientos realizados en Limoncito. En la acción policial agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) decomisaron un revólver calibre 38, una pistola de calibre 9 milímetros, marihuana y dos chalecos antibalas. Las casas donde estaban los imputados contaban con cámaras de seguridad.

El motivo por el cual accionaron las armas no se pudo determinar en las investigaciones.