Policía detuvo a 35 personas en 18 allanamientos en San José, Guanacaste y Cartago

Por: Eillyn Jiménez B. Hace 3 días

Dos hermanos de apellidos Rivera Chavarría, conocidos como Joselito y Lulu, figuran como sospechosos de liderar una banda que estafó 29 instituciones públicas y privadas por ¢128 millones.

Las autoridades detallaron que los fraudes los cometían mediante la alteración de cheques o la suplantación de identidades.

Junto con estos dos hombres, trabajaban 33 personas más, quienes fueron detenidas este martes por la mañana en San José, Goicoechea, Desamparados, La Unión, Cartago y Nicoya.

Entre las entidades perjudicadas, están el Consejo Nacional de la Producción (CNP), el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y varias municipalidades y bancos.

El fiscal de Fraudes, José Pablo Miranda, detalló que los miembros de la organización ubicaban a una institución pública o privada con una importante cantidad de dinero en su cuenta y luego un miembro de la organización le depositaba ¢50.000 o $100.

"Una vez que hacían el depósito, se comunicaban con la institución mediante una carta o por teléfono y les indicaban que el depósito se había hecho de manera equivocada. Pedían el reembolso del dinero, pero decían que no tenían cuentas bancarias, que necesitaban dinero en efectivo o un cheque", explicó Miranda.

Cuando el dinero era entregado en efectivo a algún miembro de la organización, se reutilizaba de la misma forma, pero cuando recibían cheques, los alteraban de una manera "sofisticada", detalló el fiscal.

Cambios de cheques millonarios

Según indicó Miranda, los delincuentes lograron cambiar cheques en colones de hasta ¢10 millones cada uno, mientras que en dólares llegaron hasta los $9.000.

"Tenemos un perjuicio inicial de 29 instituciones que ronda ¢128 millones (...). Una vez que se logró ahondar más en la investigación y el grupo delictivo, evitamos que se consumaran defraudaciones de ¢70 millones más", aseguró Miranda, quien añadió que hay perjuicio para municipalidades, bancos y otras entidades.

El fiscal informó de que en la investigación, que arrancó a principios de este 2017, se determinó que la banda también confeccionaba, falsificaba y ponía a circular dinero falso por medio de distribuidores y reclutadores, quienes colocaban la moneda en manos de terceros.

La Policía decomisó dinero en efectivo en los allanamientos. Foto: OIJ para LN
La Policía decomisó dinero en efectivo en los allanamientos. Foto: OIJ para LN

Agregó que también detectaron que algunas personas del grupo se dedicaban a la venta y distribución de droga a baja escala.

"Encontramos una gran cantidad de indicios en los aposentos allanados. Billetes falsos, documentación y herramientas útiles de este tipo de profesión u oficio, que es alterar todo tipo de documentos y cheques; chequeras en blanco y estupefacientes", afirmó Miranda.

Tanto el fiscal como el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Wálter Espinoza, dijeron que la estructura criminal tenía dos líderes, así como varios mandos medios, alteradores, reclutadores, frenteadores y suplantadores.

"Usaban la suplantación de identidad para identificar a una persona con dinero en su cuenta, suplantarla, presentarse a la institución bancaria y retirar dinero de la cuenta de esa persona que en ese momento tenía mucho dinero", puntualizó el fiscal de Fraudes.

Este es uno de los 35 detenidos en el despliegue policial. Foto: OIJ para LN
Este es uno de los 35 detenidos en el despliegue policial. Foto: OIJ para LN
Operación estratégica

Miranda también contó que el grupo operaba de manera estratégica, en días y horas claves, cuando las instituciones hacían cierres contables, lo cual permitía identificar el perjuicio patrimonial hasta un mes después.

Espinoza detalló que aunque a los hermanos Rivera se les había vinculado con fraudes y estafas, fue hasta esta investigación en la que se logró demostrar su participación como cabecillas del grupo.

"Ambos habitaban en Tres Ríos, pero vivieron su niñez y adolescencia en barrio Luján, que es el punto central de actividad de la banda", mencionó el jerarca.

De acuerdo con el OIJ, aunque ambos tienen pasadas ante las autoridades, no cuentan con antecedentes. Además, no se les conoce una actividad económica lícita.