Ministerio Público considera al joven inimputable debido a enfermedad mental

Por: Gustavo Fallas M. 12 julio

La Fiscalía solicitó internamiento por tiempo indefinido en un centro para enfermos mentales para el joven acusado de asesinar a golpes a su mamá.

Así lo planteó la fiscal Elky Oviedo en el juicio que se realiza en contra de un hombre de apellidos Franco Guzmán, de 29 años, quien figura como el principal sospechoso del homicidio calificado de su madre, Alexia Guzmán Rodríguez, de 49.

Desde el día del asesinato de su mamá, el joven está recluido en el Centro de Atención para Personas con Enfermedades Mentales en Conflicto con la Ley (Capemcol).
Desde el día del asesinato de su mamá, el joven está recluido en el Centro de Atención para Personas con Enfermedades Mentales en Conflicto con la Ley (Capemcol).

El caso se remonta al 25 de octubre del 2016, en el barrio San José de La Ribera de Belén, Heredia, cuando en apariencia el sujeto golpeó en 15 ocasiones con una mancuerna de 10 kilos a la mujer y luego le incrustó una barra metálica en el cráneo.

Esa tarde, oficiales de la Policía Municipal de Belén, junto a vecinos, derribaron el portón de la casa para poder ingresar. Una vez dentro, localizaron a la mujer ya fallecida en medio de la sala, a escasos metros de la puerta de salida.

Posteriormente, fueron al segundo piso de la vivienda y encontraron al imputado acostado en la cama de su cuarto. Él estaba tranquilo y no manifestó nada en ese momento.

En las conclusiones expuestas este miércoles ante el Tribunal Penal de Heredia, Elky Oviedo sostiene que la culpabilidad de Franco en el homicidio de su madre está probada, pues solo él estaba en la vivienda cuando ocurrieron los hechos.

Sin embargo, Oviedo considera inimputable al hombre, debido a que fue diagnosticado con esquizofrenia paranoide, enfermedad para la cual nunca recibió tratamiento.

La fiscal afirmó que la solicitud de internamiento indefinido obedece a que el joven es considerado un peligro para la sociedad y agregó en su petitoria que se le hagan análisis cada seis meses sobre su estado de salud.

Oviedo también argumentó que el imputado no tiene un recurso familiar en el país que pueda hacerse cargo de él, debido a que solo tiene a dos hermanos que no estarían dispuestos a aceptarlo en sus casas.

Por su parte, el defensor Andrés Rodríguez, quien representa a Franco, solicitó que su representado no esté internado de manera perpetua como lo pide la Fiscalía, pues considera que tiene derecho a reintegrarse a la sociedad si lleva un tratamiento.

Rodríguez rechaza que Franco sea una persona que represente un peligro para la ciudadanía, por lo que le pide al Tribunal que sea internado por un plazo definido.

Entre las testigos que declararon en el juicio que arrancó el lunes están la hermana mayor del imputado y una vecina. Ambas aseguran que Franco Guzmán les decía que "escuchaba voces" que le ordenaban matar a su mamá.

Según el dictamen pericial psiquiátrico que se aportó como prueba en el juicio, Franco tiene una interpretación de la realidad que está abolida, así como sus capacidades para reconocer el ilícito o lícito de sus actos.

Desde el día de los hechos, él permanece recluido en el Centro de Atención para Personas con Enfermedades Mentales en Conflicto con la Ley (Capemcol).

El tribunal de este caso está integrado por los jueces Luisa Jiménez Rivera (presidenta), Antonio Ortega Vindas y Marianela Vargas Cousin.