La mujer falleció en el San Juan de Dios en agosto del año pasado

Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 23 julio, 2013

La familia de la mujer que falleció en el hospital San Juan de Dios tras ser inyectada, supuestamente, por una enfermera pensionada, está reclamando ¢500 millones a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

Familiares de la mujer asistieron esta mañana a una audiencia.
Familiares de la mujer asistieron esta mañana a una audiencia.

Según la querella, eso corresponde al daño físico, psicológico y moral causado.

La víctima de este caso fue Lilliam Arias Prendas, de 55 años, quien falleció en agosto del año pasado mientras estaba internada en el San Juan de Dios donde la enfermera de apellido Barrantes llegó hasta su cama y le puso una inyección de una sustancia que le produjo la muerte. Ambas mujeres eran vecinas de la urbanización Los Contadores, en Desamparados.

La Fiscalía presentó una acusación por homicidio calificado.

Esta mañana será la audiencia preliminar.

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