Familia de la víctima habla al inicio del juicio: Han sido dos años muy duros, pero esperamos que la justicia nos favorezca

Por: Hugo Solano 5 diciembre

La muerte del joven Gerardo Cruz Barquero fue producto de una "confabulación homicida", de acuerdo con la acusación que expuso, este martes, la fiscala Yorleny Ching Cubero en el inicio del juicio en contra de cinco personas acusadas por el crimen.

Cruz, de 22 años, se convirtió en un ciudadano reconocido cuando divulgó en sus redes sociales, el 5 de octubre del 2015, un video de un supuesto acoso sexual en San José. Dos días después fue atacado a puñaladas en un parque en San Sebastián y esas lesiones le provocaron la muerte el 19 de noviembre, en el Hospital Calderón Guardia.

La pesquisa permitió descartar que la denuncia por acoso hubiese sido el móvil del homicidio.

Por el contrario, según Ching Cubero, para la Fiscalía no hay duda de que el plan se fraguó a partir de que la exnovia de Cruz, de apellidos Fonseca Fernández, de 42 años, se percató de que su novio, que era 20 años menor, tenía una relación sentimental con otra mujer, que estaba embarazada de él.

Madre e hija llegaron al juicio esposadas. Iban bien peinadas, con ropa casual y uñas pintadas. Foto: Albert Marín.
Madre e hija llegaron al juicio esposadas. Iban bien peinadas, con ropa casual y uñas pintadas. Foto: Albert Marín.

Fue ahí cuando Fonseca decidió vengarse y, con el apoyo de una de sus hijas, de apellido Valerín Fonseca, quien también está acusada en el juicio, idearon el asesinato, agrega el Ministerio Público.

En la lectura de la acusación, Ching dijo que madre e hija contactaron a dos intermediarios, quienes, a su vez, consiguieron a dos sicarios para el crimen.

Ching explicó que las mujeres ofrecieron un pago que harían efectivo cuando les entregaran alguna prenda que acreditara el éxito de la operación, razón por la cual los sicarios despojaron a Cruz de un suéter gris y un bolso que portaba.

La hija de Fonseca, apellido Valerín, dijo que trabajaba como estilista, antes de ser detenida. Su madre tenía el mismo oficio. Foto: Albert Marín.
La hija de Fonseca, apellido Valerín, dijo que trabajaba como estilista, antes de ser detenida. Su madre tenía el mismo oficio. Foto: Albert Marín.

A Cruz le propinaron dos heridas con arma punzante en el tórax el 7 de octubre a eso de las 7:20 p. m.

La acusación revela que dos de los imputados, de apellidos Arce Barrientos y Chaves Cerdas serían los intermediarios. Ellos se habrían encargado de contratar a un menor de edad –que ya descuenta cárcel al acogerse a un proceso abreviado– y a otra persona, que no se pudo capturar, para que ejecutaran el crimen.

El quinto acusado, de apellidos Castillo Espinoza (único que está libre) tuvo, según la Fiscalía, el rol de coordinar con la hija de Fonseca la hora en la que Gerardo Cruz abandonó la panadería Santa Clara, en donde trabajaba, el día que lo asesinaron.

Los dos jóvenes acusados como intermediarios entre las mujeres y los sicarios se abstuvieron de declarar. Foto: Albert Marín.
Los dos jóvenes acusados como intermediarios entre las mujeres y los sicarios se abstuvieron de declarar. Foto: Albert Marín.

Una vez que Castillo comunicó que Cruz salía a las 7 p. m. las mujeres procedieron a llamarlo para decirle que lo iba a entrevistar un periodista al costado sureste del parque John F. Kennedy, conocido como parque Musmanni, en San Sebastián, en relación con la denuncia de acoso callejero que había hecho días antes.

Le afirmaron que ambas iban a estar ahí. Cruz aceptó y se dirigía a ese parque cuando lo hirieron mortalmente dos tipos que le salieron al paso.

Mayoría se abstuvo de declarar

Este martes, una vez leída la acusación, seguía la declaración de los imputados, pero los cuatro que actualmente están en prisión declinaron hacerlo.

El único que declaró fue Castillo, quien dijo ser inocente de los cargos, que no conocía a Gerardo Cruz, que nunca habló con él y que no tenía motivos para hacerle daño.

Lo mismo alegó su defensora, Arlette González, quien afirmó que lo único que le acredita la Fiscalía a Castillo es una llamada.

Leonel Villalobos, abogado que representa a Arce y Chaves, los supuestos intermediarios del plan, aseguró que la acusación tiene conjeturas basadas en una violación al derecho a la intimidad, al basarse en la intervención de llamadas telefónicas, lo cual violenta normas constitucionales.

También afirmó que el arma homicida nunca apareció y que para él la muerte de Cruz pudo haber ocurrido por la atención médica que recibió en el Calderón Guardia

El defensor de Fonseca, la exnovia de Cruz y principal sospechosa del plan, René Argenal, dijo que demostrará que las presunciones del Ministerio Público no se van a comprobar.

Lo mismo afirmó Miriam Chehade, defensora de la hija de Fonseca. Según ella, tiene elementos suficientes para probar que no hubo planeamiento, ni coautoría de la joven apellidada Valerín.

Agregó que se acogerá al in dubio pro reo, es decir, el favorecimiento hacia Valerín por dudas en el proceso probatorio.

Ambas acusadas entraron esposadas a la sala de juicios. Las custodiaban dos mujeres de la sección de cárceles de Adaptación Social.

Madre e hija guardan prisión preventiva desde el 7 de junio del 2016, en el centro de atención institucional para mujeres el Buen Pastor, en San Rafael Arriba de Desamparados.

Fonseca Fernández era conocida por representar en los meses de diciembre, décadas atrás, a la barbie que cientos de niñas llegaban a ver a la librería Universal.

A la sala del debate también entraron esposados este martes los dos jóvenes sospechosos de mediar a sueldo para el asesinato de Cruz.

En la sala, que estaba repleta, estaban también ocho personas del público, así como seis custodios de cárceles y dos de seguridad interna.

"Han sido dos años muy duros, pero esperamos que la justicia nos favorezca"

La familia de Gerardo Cruz, quien murió días después de que denunció el acoso callejero que se hizo viral en redes sociales, aseguró este martes por la mañana que los últimos dos años han sido muy duros para ellos, por lo que esperan que la justicia los favorezca.

Así lo reveló Dinorah Barquero, tía de Cruz, minutos antes de ingresar al juicio.

Dinorah Barquero, tía de Gerardo Cruz. Foto: Albert Marín
Dinorah Barquero, tía de Gerardo Cruz. Foto: Albert Marín

"Han sido dos años muy duros, pero dichosamente llegó el momento. Le he pedido mucho a Dios, porque ha sido mucho el dolor, pero he podido superarlo", aseguró la mujer, quien llegó acompañada de su esposo, Allan Soto.

Barquero también afirmó que no guardan ningún rencor por lo sucedido y que en las dos hijas de Cruz han encontrado apoyo, una tiene dos años y la otra seis.

Allan Soto, esposo de Barquero, dijo que piden a Dios que brinde sabiduría a los jueces para que todo llegue a buen término. "Personalmente no tenemos rencor, lo pusimos todo en manos de Dios", afirmó.

El debate por este crimen arrancó a las 9 a. m. de este martes en la sala cinco del Tribunal Penal de Pavas, San José; sin embargo, los defensores Leonel Villalobos y René Argenal pidieron a los jueces trasladarlo a una sala de juicios en San José, por comodidad.

La Fiscalía acuerpó la petición de los defensores, mientras que los miembros del Tribunal, conformado por Sonia Quintana, Leonardo Pereira y Geovanny Hernández, manifestaron que harían las gestiones respectivas.

A las 10:40 a. m. se suspendió el debate en su primer día y continuará este miércoles 6 de diciembre a las 8 a. m. en el mismo lugar. Se espera la declaración de un agente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y de testigos.

Denuncia de acoso

Días antes de la agresión mortal, Cruz había registrado en su teléfono celular las imágenes de un hombre que acosaba a una muchacha en el centro de San José.

Cuando se capturó a los sospechosos, el 7 de junio del año pasado, el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Wálter Espinoza, sostuvo que el móvil del crimen fue un lío pasional.

El Tribunal gestionará el traslado del juicio a una sala más espaciosa. Foto: Albert Marín.
El Tribunal gestionará el traslado del juicio a una sala más espaciosa. Foto: Albert Marín.

"Hubo una cercanía del sufrimiento de la madre con la hija. Ellas tomaron una decisión conjunta de acabar con la vida de Gerardo", explicó Espinoza.

Ahora es la principal sospechosa de idear el plan homicida. Ella también fue enjuiciada por falsificar una firma para cobrar una pensión en el 2015, pero quedó libre con beneficio.

Cruz, de 22 años, recibió varias puñaladas cuando salía de su trabajo en una panadería.
Cruz, de 22 años, recibió varias puñaladas cuando salía de su trabajo en una panadería.

El juicio por homicidio calificado que se inició este martes en Pavas está programado hasta el 22 de enero del 2018.

La Fiscalía de Hatillo desarrolló el caso bajo el expediente 15-021637-042-PE.

Información actualizada a las 9:38 p. m. con pormenores del juicio.

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