Por: Hugo Solano 25 mayo, 2015
El OIJ comenzó las pesquisas horas después del crimen. El sujeto asaltó a un taxista seis días después y luego cayó en manos de la Policía.
El OIJ comenzó las pesquisas horas después del crimen. El sujeto asaltó a un taxista seis días después y luego cayó en manos de la Policía.

El Tribunal Penal de Alajuela, dictó treinta años de prisión contra el cubano Anthony Novoa por el homicidio calificado cometido contra Jerónimo Gómez Reyes y por un robo agravado que cometió poco después.

El homicidio ocurrió el 19 de agosto del 2013, a las 12:45 p. m., en una finca ubicada en El Coyol de Alajuela, cuando Novoa ingresó a la propiedad con la intención de robar, aprovechando que no se encontraban sus ocupantes.

Gómez, nicaragüense que laboraba como cuidador de dicha propiedad, sorprendió al extranjero en el momento que se encontraba en la vivienda. Al verse descubierto, Novoa disparó contra el vigilante en siete ocasiones. Gómez murió en el sitio, presentaba heridas en la cabeza, tórax, abdomen y mano izquierda.

El sospechoso huyó del lugar con pertenencias de la víctima y otros bienes.

Seis días después, el 25 de agosto del 2013, Novoa se encontraba en unas cabinas en Desamparados de Alajuela y solicitó un taxi.

Una vez que Novoa subió su equipaje al vehículo le indicó al taxista que lo llevara a El Coyol.

Cuando iban de camino Novoa lo desvió y, luego de unos minutos, lo amenazó con arma de fuego para sustraer el carro y los bienes del chofer, de apellido Soto.

Poco después, Novoa cayó en manos de la Policía. La sentencia por ambos delitos se dictó el 24 de abril.