Acusación fue por un faltante de ¢3 millones de una ‘caja chica’ del OIJ

Por: Carlos Láscarez S. 12 agosto, 2016

El exsecretario general del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Marlon Schlotterhausen Rojas, fue sentenciado anteayer a 12 años de prisión por cuatro delitos de peculado, indicó el Ministerio Público.

Por las reglas del concurso material, Schlotterhausen, deberá descontar 9 años de cárcel, ya que no se puede imponer el triple de pena por un mismo delito, según el Código Penal.

La Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción acusó al exfuncionario judicial por la sustracción de ¢3 millones que provenían de un fondo de gastos confidenciales (caja chica), que usaba el OIJ para hacer investigaciones.

La anomalía fue detectada por la Auditoría del Poder Judicial, a principios del año 2009.

Los hechos por los que se le condenó ocurrieron entre el 2007 y el 2008, según la acusación del expediente 09-198-612-PE.

Fiscales del Ministerio Público allanaron el 6 de marzo del 2009 la vivienda del exsecretario general del OIJ, Marlon Schlotterhausen Rojas (foto inserta), en Desamparados. | ALONSO TENORIO/ ARCHIVO
Fiscales del Ministerio Público allanaron el 6 de marzo del 2009 la vivienda del exsecretario general del OIJ, Marlon Schlotterhausen Rojas (foto inserta), en Desamparados. | ALONSO TENORIO/ ARCHIVO

La sentencia se llevó a cabo en el Tribunal del Segundo Circuito Judicial de San José, mediante el voto 267-2016. Además de la pena de 12 años, a Schlotterhausen se le inhabilitó por un periodo de 10 años para que ocupe cargos públicos, informó ayer la oficina de prensa del Ministerio Público. También se le condenó civilmente al pago de ¢8 millones.

Tres cheques. Añadió que en una ocasión, Schlotterhausen envió a una persona a cambiar tres cheques por ¢500.000 cada uno, dinero que le fue entregado al imputado sin que este registrara la información en el libro de gastos. En otra oportunidad, el exfuncionario gestionó ante el Departamento Financiero Contable del Poder Judicial la entrega de ¢1.500.000 para investigaciones; sin embargo, por un inconveniente en el sistema informático del despacho, este le fue depositado en su cuenta personal de viáticos. En ninguna de las dos ocasiones liquidó los gastos confidenciales. En marzo del 2009, la vivienda y oficina del exsecretario general fueron allanadas por fiscales del Ministerio Público y oficiales de la Fuerza Pública. La acción judicial se efectuó en Desamparados y el edificio Alpino, situado al costado sur del OIJ.

Sobre el faltante de dinero, Schlotterhausen manifestó a La Nación, en marzo del 2009, que: “En realidad, hubo omisión de algunos registros documentales, pero de ahí a que haya dolo... En un primer arqueo se encontró un sobrante de ¢300.000. Luego vino un segundo (arqueo) y se encuentra un faltante de ¢3.000.000”.

Jubilado. Schlotterhausen, de 57 años, se había acogido a su pensión desde mayo del 2010, cuando aún estaba la investigación en curso. Este ocupó diversos puestos como Asuntos Internos y fue en ocasiones jefe interino del Departamento de Investigaciones Criminales. Además, se postuló para ocupar la dirección del OIJ, tras las renuncias de Rafael Ángel Guillén y Lineth Saborío.