Grupo logró sustraer ¢7,1 millones de los negocios en Turrialba

Por: Carlos Láscarez S. 8 mayo

Un expolicía de la Fuerza Pública, identificado como Geovanny Cantillo Ramos, de 44 años, fue sentenciado la tarde de este lunes a 30 años de cárcel, por integrar una banda que asaltaba comercios en Turrialba, confirmó la Fiscalía.

La condena se efectuó a la 1:30 p. m. de este lunes en el Tribunal Penal de Turrialba, tras una solicitud de la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada (Facdo).

Cantillo laboraba como supervisor de la Fuerza Pública en La Suiza de Turrialba al momento en que fue arrestado.

El grupo de asaltantes fue aprehendido por la Policía Judicial ell 9 de febrero del año pasado, tras cinco allanamientos.
El grupo de asaltantes fue aprehendido por la Policía Judicial ell 9 de febrero del año pasado, tras cinco allanamientos.

El grupo fue desarticulado el 9 de febrero del 2016 luego de cinco allanamientos en las localidades de Carmen Lyra, El Mora, Peralta, Azul y Carmelita. Posterior a esa fecha, Cantillo fue despedido por el Ministerio de Seguridad Pública, por pédida de confianza y sin responsabilidad patronal.

Los delincuentes actuaban entre las 10 a. m. y 11 a. m. o entre las 10 p. m. y las 11 p. m.

Junto al exfuncionario, también fueron condenados Jorge Salazar Mora (24 años), Rodrigo Chaves Baltodano (25 años), Elder Aguilar Barquero (8 años) y Francisco Brizuela Agüero (9 años) por los delitos de robo agravado, tentativa de robo, asociación ilícita y portación ilegal de arma permitida.

Según la acusación de la Fiscalía, acreditada por el Tribunal, Salazar aprovechaba sus horas de trabajo para vigilar a los empleados de los comercios a los cuales robaron, conocía las rutas de los trabajadores y las horas en las que estos salían a realizar depósitos a las sucursales bancarias.

Una vez con esa información, los miembros de la banda asaltaron en cuatro ocasiones a empleados de los comercios, por lo que lograron sustraer un total de ¢7.145.000.

Otros tres hombres de este mismo grupo, cuyas identidades no se conocieron, fueron sentenciados el año anterior mediante un proceso abreviado, por lo que no fueron a juicio en esta ocasión.