Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 30 septiembre, 2014

Más allá del monto económico que pide Rafael Ángel Guillén como reparación por la pesquisa en su contra, él asegura que su lucha se da para que lo que le ocurrió no se repita con otras personas.

“Cualquier habitante en nuestro país está expuesto a rendir cuenta de sus actos. Yo estoy acostumbrado a dar cuenta de mis actos, he ido a los tribunales. El punto no está ahí, sino en que el análisis de un caso concreto fue en realidad una cuestión artesanal, un asunto sin ninguna razón jurídico-técnica”, dijo.

El exjefe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) resaltó en que él no pretende convertirse en rico, sino hacer “un llamado de atención a la justicia”.

“Porque este es un caso mío, pero yo conozco muchísimos casos en que se han cometido injusticias en contra de personas que no tienen ninguna posibilidad de defenderse y muchos de esos inocentes están en la cárcel”, dijo en entrevista con La Nación.

El también abogado consideró que la acusación surgió debido a personas que le cobran no haberse puesto del lado de la corrupción, aunque dijo no tener a nadie identificado.

Guillén enfatizó en que errores de las autoridades, como los señalados por el Tribunal Penal de San José, que lo absolvió, le terminan costando dinero al país.

“El Poder Judicial no trabaja por una gracia, sino por una ley, y dentro de esa función tiene que economizar los recursos. Esta artesanía le puede costar al país que, en su momento, seremos todos nosotros los que tengamos que pagar estos errores”.