26 agosto, 2014
Francisco Serrano tiene más de 20 años de experiencia como juez en España. Es autor del libro La dictadura del género . | VALERIA QUARTARA.
Francisco Serrano tiene más de 20 años de experiencia como juez en España. Es autor del libro La dictadura del género . | VALERIA QUARTARA.

Esta es la entrevista completa que el exjuez de Sevilla (España), Francisco Serrano, dio a La Nación. Él se encuentra en el país para participar en un foro denominado "Desaciertos de la ideología de género: un tema prohibido".

-El título del foro plantea que es un tema prohibido. ¿Cuál es su tesis sobre el tema de género y por qué es un tema prohibido?

Lo que siempre he defendido es la auténtica igualdad. La igualdad que está reconocida en la Constitución de España y en la europea y en todas las constituciones de democracia en el mundo occidental y en el mundo donde creemos que hombres y mujeres somos iguales en derechos y obligaciones. Ese ha sido mi principio, mi lema como jurista, como juez y como abogado.

Ahora, ¿por qué se dice que es un tema tabú? Porque una cosa es hablar de la igualdad que proclama el feminismo por la igualdad, en el que somos distintos, porque hombres y mujeres, con nuestros defectos y virtudes, somos distintos desde que nacemos, y dentro de reconocer que somos distintos, proclamar que seamos iguales en derechos y obligaciones, que tengamos las mismas oportunidades, y que, en la familia, tengamos una corresponsabilidad, de que la mujer no sea una persona que dependa del marido, ni el padre se tenga que imponer sobre la mujer.

Pero hay otro feminismo de género, que es el que ha contaminado y ha traicionado las verdaderas bases de ese feminismo por igualdad, porque es el que nos dice que somos iguales por condición natural, algo que es en contra de la naturaleza y es el que está perturbando desde una moralidad que no tiene que ver nada con la que la gente cree, porque es parte de una falsedad, donde realmente lo que se está intentando imponer es otra dictadura, esa dictadura de género que nos está llevando a creer que hombres y mujeres en vez de ser complementarios hemos de ser enemigos.

-Usted ha planteado que en las políticas de género la mujer siempre es vista como víctima. ¿Qué es específicamente lo que llama la dictadura de género?

La primera que es traicionada por la dictadura de género es la propia mujer, porque realmente si queremos creer y luchar por la auténtica igualdad, la mujer no puede partir de un planteamiento victimista de que por el hecho de ser mujer soy inferior al varón, porque realmente, en ese caso, la propia mujer está autodiscriminándose, porque si yo, para conseguir privilegios he de decir que estoy discriminada, como mujer, pues realmente estoy partiendo de que soy inferior al varón en la relación de pareja y eso es traición al propio feminismo por la igualdad.

La mujer, el hombre, la persona, que valiéndose de su condición intenta ponerse en una condición de ventaja es una tramposa.

-¿Cree que las políticas de género implementadas por instituciones están penetradas por esa visión desigual?

Están traicionando a las propias mujeres.

-¿Las mujeres o las instituciones?

Las instituciones, pero detrás de todo esto hay muchos intereses y mucho interés económico. Por ejemplo en España, esas instituciones están consiguiendo ayudas, subvenciones, privilegios, se están montando sobre estos oportunistas profesionales y se están valiendo de esas políticas de género, pero no para luchar porque la mujer sea más libre e igualitaria en sociedad, no, lo que están buscando es su propio interés y en eso hay profesionales de toda índole.

Aquí no se puede partir de ningún tipo de privilegio ni de prejuicio. Cuando un juez, un profesional, parte de un planteamiento ideológico, de un prejuicio, no está haciendo bien su trabajo. Y esas instituciones son las que están contaminando, pervirtiendo el sistema, esa lucha que era muy positiva, por la igualdad, la han pervertido, pero la han pervertido en su propio beneficio, las principales perjudicadas, las mujeres. Hombres que realmente hemos participado en esa lucha por la igualdad, resulta que ahora mismo nos hemos convertido en enemigos, porque hemos pasado de la lucha marxista de clases, a la lucha de sexos, y los que más van a resultar perjudicados son las nuevas generaciones, nuestros hijos e hijas que se van a criar en vez de una cultura de amor, de conciliación de respeto de las parejas, nos van a fomentar una cultura del odio, de que por nuestra condición sexual, no podemos ser unas personas que nos complementemos.

-Entonces, ¿se refiere específicamente al Poder Judicial?

Lo que pasa es que esa ideología es como un cáncer que ha hecho metástasis en todas las instituciones, ha empezado con el Ejecutivo, el Legislativo. Hay personas en España que siguen la ideología del género y que se han metido en los partidos, pero antes que nada son ideólogos del género. Pero esa metástasis ha llegado luego al Poder Judicial que ya no es independiente porque el Poder Judicial cuando está sometido a una ideología ya no está sometido al imperio de la ley pero cuando encima esa ley parte de la biblia del género, estamos pervirtiendo todo el sistema.

La gente llega un momento en que se cree las mentiras a través de estadísticas falsas, de informes falsos...

-¿Existe dictadura de género en Costa Rica?

Bueno, tengo solo tres días en Costa Rica y creo que he estado en otros países centroamericanos donde se ve más que existen posiciones machistas. Creo que Costa Rica socialmente está más evolucionado y lo que hay que ir superando son esas posiciones machistas y rechazando a esos maltratadores que son los machistas. Nadie está de acuerdo con la violencia, ni sobre la mujer, ni sobre cualquier persona.

Debemos combatir todas las posiciones que van en contra de la auténtica igualdad.

He tenido contacto con colegas abogados aquí y creo que también hay cosas que cambiar, porque muchas veces las propias leyes son las que llevan a resoluciones judiciales injustas.

-¿Como cuáles?

El tema que hemos comentado es elde las pensiones alimentarias, yo considero que se perjudica a una persona que por una pensión alimentaria vaya a prisión. En España se distingue entre quien no quiere pagar una pensión, ese sí se puede considerar delincuente; pero otra cosa es el que no puede, porque en España hemos tenido mucho paro y personas que podían pagar una buena pensión se quedan en el paro, no es cuestión de no querer sino de no poder.

Pero directamente que esa persona se pueda considerar delincuente e ir a prisión, considero que es algo que en un estado democrático como Costa Rica, necesita de un replanteamiento.

-En denuncias de violaciones, por ejemplo, dentro del matrimonio, algunas posturas sostienen que la mujer siempre lleva las de ganar. ¿Qué posición tiene usted?

En España está llegando ese fanatismo ideológico. Yo conozco a un señor que le han condenado a 20 años de prisión porque una señora decía que la había violado hacía seis meses. Ese hombre ha demostrado que después de la supuesta violación, han celebrado la comunión de su hijo, se han ido juntos a celebrar viajes, han estado juntos, en el momento en que él plantea la separación, ella dice que él la había violado en la intimidad familiar, pues una juez fanática de género, lo que dijo es que su verdad no es su verdad, es la verdad. Desde ese planteamiento, cualquier hombre al que se le denuncia, está condenado de antemano, porque la certeza moral de la sentencia no está por la prueba sino por mi planteamiento fanático de que una mujer cuando denuncia algo, no miente y eso es algo muy grave, porque decaen todos los principios constitucionales (…) Sin embargo el verdadero violador, un violador en serie por ejemplo, ese no es un delincuente de género, cuando ese sí que está atacando a la mujer, por el hecho de ser mejor, ese es el maltratador, el machista, el que se ha de perseguir y castigar. No a esa persona que por ser varón se le considera maltratador y a la mujer por ser mujer se le considera víctima.

-¿Qué otros temas ha analizado aquí?

La alienación parental es otra de de las difunciones que tiene las perspectiva de género, porque tiene una consecuencia en la infancia. Los niños tienen derecho a un padre y una madre, los padres cuando rompen su relación tienen una corresponsabilidad en velar por sus hijos, procurarles una formación integral. Porque claro, si partimos de que las mujeres por el hecho de ser mujeres tienen que ocuparse de la crianza de los hijos y los padres no, eso sí que es una postura machista. ¿Qué ocurre? La ideología de género te dice que cuando un niño no quiere ver a su padre o su madre después de que ha habido una relación magnífica es que ese padre, por ejemplo, es un maltratador y ya está, no buscan más explicaciones. Y puede haber varias explicaciones, a lo mejor es un mal padre y se ha desentendido, ha habido malos tratos o no tiene habilidades parentales, pero la otra es la manipulación, que esa madre haya manipulado al hijo en contra del padre de forma injustificada y eso también ocurre con las madres porque también hay padres que alienan a la madre.

-¿Cree que la inhabilitación en el cargo a juez se dio en razón de sus ideas?

Yo me considero un profesional demócrata, puedo tener un planteamiento, pero cuando este no coincide con la verdad, lo cambio, porque a lo mejor puedo creer que hay un caso de alienación y si la prueba me demuetra lo contrario, lo cambio.

Yo era modesto, era la realidad y por eso había que sacarme. Tres meses antes de este suceso a mí me dijeron de altas instancias del Poder Judicial que me tenían que echar de la carrera judicial por mi pensamiento desviado, por una entrevista como esta y a los tres meses resulta que un niño con su abuelo me pide salir en una procesión de Semana Santa, que en Sevilla tiene una importancia tremenda, no solo religiosa sino cultural. El niño había salido todos los años y me lo pidió y la madre le ponía impedimento de obstáculos para salir en esa procesión. Yo escuché primero al niño, que es lo primero que hay que hacer, no para hacer lo que digan sino para hacer lo más conveniente.

Ese niño junto con su hermano se tenían que entregar un miércoles santo y la procesión era jueves santo. Entonces yo dije que entregaran al hermanito menor el miércoles santo pero a ese hijo mayor lo entregara el viernes, 36 horas después, por eso me han condenado a 10 años.

Una resolución que encima el órgano superior dictó que estaba bien tomada. ¿Por qué me han condenado?, ¿Por decir que un niño saliera en una procesión de Semana Santa o por un delito de pensamiento por el que me habían amenazado? He sido un represariado político en el país. Esta decisión todavía está pendiente de que la resuelva el Tribunal Constitucional

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