Portones de un local no tenían candados y falta una caja registradora

Por: Carlos Arguedas C. 19 febrero, 2013

La Fortuna de San Carlos. Un incendio provocado destruyó, ayer en la madrugada, dos establecimientos comerciales ubicados en el centro de La Fortuna de San Carlos, Alajuela.

Álvaro Sánchez, jefe de Investigadores de Incendios, del Cuerpo de Bomberos, dijo que se encontraron seis lugares diferentes donde se inició el fuego.

Agregó que perros especializados determinaron que había residuos de un combustible. Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) recogieron muestras para que en el laboratorio se determine qué tipo de acelerante se utilizó.

Los negocios afectados son la pizzería Just Good Food y la agencia operadora de turismo Tours. Los establecimientos se encuentran 25 metros al sur de la iglesia católica de La Fortuna.

Alerta. La alerta sobre el incendio se dio a las 3:52 a. m. Al sitio llegaron máquinas de las estaciones de La Fortuna, Pital y Ciudad Quesada. Se quemaron 80 metros cuadrados, informó Bomberos.

El primer indicio de algo anormal fue que, al llegar los bomberos, se encontraron que los portones metálicos de la pizzería no tenían candados. Luego de que se controlaron las llamas, no apareció la caja registradora donde habían quedado unos ¢200.000.

Esa situación hizo que dos empleados de la pizzería –no identificados– presentaran la denuncia ante el OIJ para que se investigue el origen del siniestro.

Álvaro Sánchez dijo que se encontraron focos de fuego en el cielo raso, en un área donde había mesas, dos en una bodega y otros dos en los baños.

Sánchez agregó que hay evidencia de que el fuego se extendió muy rápidamente y se cargó mucho hacia el centro de la estructura, que era de madera y cemento.

Wílliam Solano, dueño de la empresa Tours, afirmó que el edificio, de 196 metros cuadrados, lo compró hace dos años.

Afirmó que, en su caso, el perjuicio económico que le causaron las llamas ronda los ¢100 millones.

Solano aseguró que el local tiene póliza contra incendio.

María González, una vecina, manifestó: “Al abrir la puerta, observé cómo una gran bola de fuego se levantaba de la pizzería y, de seguido, llegaron los bomberos. Ellos fueron los que evitaron que el fuego se extendiera”.

La testigo dijo que, antes de asomarse, oyó un auto saliendo del lugar a gran velocidad.

“Ya hemos sufrido bastante con el triple homicidio como para que se agregue un nuevo acto delictivo”, añadió González.