Por: David Delgado C. 10 septiembre, 2012
 Gerardo López Araya, de 65 años, falleció ayer luego de recibir tres balazos. La Policía no ha podido dar con sus asesinos. | SHIRLEY VÁSQUEZ.
Gerardo López Araya, de 65 años, falleció ayer luego de recibir tres balazos. La Policía no ha podido dar con sus asesinos. | SHIRLEY VÁSQUEZ.

Los oficiales que acudieron al Infiernillo de Alajuela a atender el asesinato de Gerardo López Araya, de 65 años, se toparon con la sorpresa de que el hombre portaba ¢600.000 en sus genitales.

López Araya, conocido como Macho Chingo, falleció ayer, luego de que varios sujetos desconocidos le dispararan desde un vehículo marca Mitsubishi.

El ataque ocurrió 200 metros al oeste de la iglesia de Santa Rita, en barrio San José.

López quedó tendido en la entrada de la alameda donde vivía. Vestía una pantaloneta y se le pudo observar un tatuaje en su brazo izquierdo. Junto a él, había una mecedora tirada, en la cual se presume estuvo sentado.

Lewis Castro, jefe de la Fuerza Pública de Alajuela, señaló que la víctima presentaba dos balazos en el pecho y uno en la pierna.

Cuando la Cruz Roja llegó al lugar, Macho Chingo ya no tenía signos vitales. El caso fue atendido por el paramédico Rafael Campos.

Discusión reciente . Según el oficial Castro, familiares aseguraron que días atrás López sostuvo una discusión con un sujeto apodado Coco.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) indaga si ese incidente tiene relación con el crimen.

Por otro lado, las autoridades indicaron que López tiene causa judicial por homicidio. Castro aseguró que el hombre había sido pasado varias veces a la delegación policial por venta y distribución de drogas.

Tras el incidente, varias patrullas de la Fuerza Pública llegaron al lugar, debido a que es una zona bastante conflictiva. Incluso, montaron operativos para ubicar a los sospechosos y el vehículo.

Muchos vecinos rodearon el sitio donde ocurrió el homicidio. Aunque nadie habló, hubo lugareños que dijeron que la víctima era muy conocida y apreciada.