Los calibres de las municiones son para cinco tipos de amas de fuego de diferente alcanc

Por: Hugo Solano 18 junio, 2015
Parte de las munciones decomisadas en una ferretería de orientales en el centro de Limón.
Parte de las munciones decomisadas en una ferretería de orientales en el centro de Limón.

La Dirección de Unidades Especializadas (DUE) de la Fuerza Pública decomisó 6.000 balas de diversos calibres, que estaban a la venta sin el permiso de ley en una ferretería del cantón central de Limón, cerca del mercado.

Los agentes de la Unidad de Operaciones en Armas, Explosivos y Seguridad Privada visitaron ayer miércoles diversos establecimientos comerciales para verificar permisos, así como el control en materia de municiones, venta y tenencia de armas de fuego.

Fue así como llegaron a esa ferretería que desde marzo tenía vencido el permiso para vender balas. Pese a ello, según pesquisas, exhibían gran cantidad de cajas con miles de proyectiles de diversos calibres.

El decomiso fue confirmado este jueves por el director de la DUE, comisionado Raúl Rivera, quien reiteró que la ferretería no cuenta con los permisos para la venta de munición y difícilmente se le renovará, debido al incumplimiento detectado en esta ocasión.

Los dueños son orientales y tuvieron que entregar las balas, valoradas en aproximadamente ¢1 millón.

Precisó que entre las balas que se incautaron hay 5.000 de calibre 22; 50 de calibre 9 milímetros; 100 de calibre 40 y 350 para revólver calibre 38.

De igual manera, se ubicaron otras 200 balas calibre 7,62.

Las municiones quedaron a la orden de la Fiscalía que llevará adelante el proceso y, por lo general, luego son entregadas al Arsenal Nacional para su destrucción.

Rivera afirmó que en zonas rurales del país suele otorgarse permiso para la venta de municiones en este tipo de negocios y en almacenes de insumos agropecuarios, ya que muchas veces los ganaderos usan las balas para actividades propias de su actividad y para resguardo personal.

El decomiso ocurre en una provincia que en los últimos días ha enfrentado siete homicidios con arma de fuego.

La Fuerza Pública envió refuerzos a la zona y, como parte de ellos, surgió el decomiso de las citadas municiones.