Sismos oscilaron entre 2,3 y 3,1 grados y no generaron daños en la infraestructura

Por: Carlos Arguedas C. 2 noviembre, 2012
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La falla tectónica llamada Escazú generó siete temblores durante un lapso de 13 horas, informó ayer la Red Sismológica Nacional (RSN) de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Los movimientos se iniciaron el miércoles a las 6:07 p. m. y concluyeron ayer a las 6:57 a. m.

Las sacudidas más importantes fueron dos consecutivas que se produjeron el miércoles a las 6:39 p. m. y 6:40 p. m..

Ambos alcanzaron 3,1 grados de magnitud de momento (Mw). El primero sucedió a una profundidad de 4,9 kilómetros y el segundo a 1 kilómetro.

Ninguno de los temblores causó daños, pero sí fueron sentidos fuertemente en los cantones de Escazú , Alajuelita y Santa Ana, así como en Hatillo de San José.

Seis de los epicentros de los temblores fueron ubicados a un kilómetro al sureste de San Antonio de Escazú y otro dos kilómetros al suroeste de Escazú.

En cuanto a la magnitud de los otros sismos, osciló entre 2,3 grados Mw y los 3 Mw, informó la RSN.

La falla Escazú, se extiende desde San Antonio de Escazú hasta las inmediaciones de San Antonio de Belén y se encuentra muy cerca de otras fallas llamadas Bello Horizonte, Aserrí y Frailes.

En la zona donde se ubican estas fallas, en 1842, ocurrió una sacudida de 5,4 grados, la cual se denominó temblor de Alajuelita. En 1910, hubo otro temblor de 5,2 grados que se llamó temblor del Tablazo.

Alerta. Paralelamente, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) anunció ayer que se mantiene la alerta verde para la Gran Área Metropolitana (GAM) y la Región Chorotega, porque la actividad sísmica ha continuado después del terremoto de 7,6 grados de Mw que se produjo el pasado 5 de setiembre.

La entidad explicó que la medida permite mantener la estructura operativa y a los organismos técnico-científicos, en constante vigilancia y coordinación.

La CNE recomendó a la población no alarmarse y tomar medidas de prevención. En primer lugar, instó a conocer el entorno donde vive, verificando la existencia de peligros por taludes inestables, fuertes pendientes o suelos inadecuados. Además, pidió revisar el estado de las casas y contar con un plan familiar de emergencias.