6 octubre
Noily Campos Rosales, de 53 años, prefirió no cruzar el puente.
Noily Campos Rosales, de 53 años, prefirió no cruzar el puente.

Santa Cruz, Guanacaste

Noily Campos Rosales, de 53 años y una sobrina que la acompañaba salvaron sus vidas por un presentimiento de que algo le podría pasar cuando se aprestaban a cruzar un puente peatonal de hamaca sobre el río Nandabajo, en Río Negro, Santa Cruz.

"Fue algo raro. Yo iba para mi casa para ver como está. Es que tengo una bomba (de agua) y ahí es abierto, y cualquiera entra y se la lleva.

"Para ir tengo que pasar un puente y ya había dado como tres pasos cuando oí algo que se quebró. Le dije a mi sobrina (Liseth Campos), que me acompañaba: 'mejor nos devolvemos' y nos paramos afuerita.

"Le dije: mejor no pasemos porque ni quiera Dios que un árbol nos golpe y, de verdad, en eso escuchamos un estruendo y era un árbol que se desprendió del lado más arriba del puente. En eso viene el árbol bastante grande y se lo va llevando (el puente).

"Mire, me dio unos nervios.. Yo llore ahí. Yo quedé incomunicada. Y mi sobrina me dijo: 'no, tia, tranquila, tranquila, lo importante es que estás bien'. De verdad, (el árbol) se llevó el puente y los muros del otro lado los hizo arrancados".

Este viernes, el río Nandabajo seguía estaba muy crecido y todavía esta mujer no había podido llegar a su casa, que se encuentra en la comunidad de Cacao.