Por: Carlos Láscarez S. 29 noviembre, 2016

La oficial de la Fuerza Pública Kristell Zúñiga Vega, de 33 años, quien el domingo viajó desde El Alto de Guadalupe a Upala, con la intención de donar una silla de ruedas, fue agredida la noche del lunes, en San José, cuando recién iniciaba su trabajo policial.

El ataque ocurrió a eso de las 6:20 p.m., luego de que un taxista se presentó a la delegación de la Fuerza Pública de Zetillal de Goicoechea, con la intención de denunciar a una cliente.

"El taxista llegó a la delegación para denunciar a la pasajera, quien al parecer lo agredió y le tiró la puerta. Luego le dije que por favor saliera del vehículo ya que había una denuncia en su contra y ocupaba detenerla. Allí forcejea conmigo, se pone difícil y malcriada. Pido colaboración a mis compañeros y cuando la intento meter a la delegación ella se vuelve y, a puño cerrado, me impacta en la quijada", explicó vía telefónica.

Kristell Zúñiga donó el domingo la silla de ruedas que usó su madre por escasos meses antes de fallecer.
Kristell Zúñiga donó el domingo la silla de ruedas que usó su madre por escasos meses antes de fallecer.

Gracias a que había una pared cerca la oficial no cayó al suelo. Otros compañeros lograron esposar a la mujer, de apellido Araya, de 35 años, quien minutos después fue trasladada a la Fiscalía de Flagrancia, donde fue acusada de los delitos de resistencia agravada y daños a un funcionario público.

"Recibí lesiones en la cara y los dedos gordos de ambas manos. Hoy fui al INS para que me realizaran placas y ver si tenía alguna fractura en la quijada. La doctora me indicó que no va a ser necesario operar. Los dedos me duelen un poco. Me incapacitaron por cuatro días. Ahora tendré que comprar hasta la muñeca ortopédica por mi cuenta ", dijo Zúñiga.

Una vez que la situación se calmó un poco, a la mujer se le realizó un parte contravencional, mientras que la oficial fue trasladada en una unidad de Fuerza Pública a la clínica de Coronado. Ahora el taxista servirá como testigo.

La detenida se mantiene en celdas del Organismo de Investigación (OIJ), en espera de que sea llevada a juicio.

Zúñiga salió el domingo a las 2 a.m. de San José con destino hacia Upala, con la intención de que la silla de ruedas que usó su madre, quien falleció hace dos meses, quedara en buenas manos. Ella se enteró de que en Moreno Cañas de Upala, el niño José Adrián Moncada, de 9 años, quien padece parálisis cerebral, necesitaba una.

El menor había perdido su silla luego del paso del huracán Otto.