18 septiembre, 2013

Poasito, Alajuela. “Creo que he tenido más pérdidas con esta avalancha que con el terremoto ...”

La lacónica frase es de Sandra Alvarado, mientras saca grandes cantidades de barro por una ventana de su vivienda ubicada en Poasito de Alajuela.

El agricultor Édgar Zamora mostró lo que era una plantación de fresas, la cual fue destruida por una cabeza de agua. | SHIRLEY VÁSQUEZ
El agricultor Édgar Zamora mostró lo que era una plantación de fresas, la cual fue destruida por una cabeza de agua. | SHIRLEY VÁSQUEZ

Muchos de sus muebles quedaron atrapados entre palos, tierra y piedras. Esta ama de casa, quien dijo que se encontraba sola cuando se produjo la emergencia, afirmó que todos los muebles de la casa ya no sirven para nada.

La angustia que vivía ayer esta mujer también la sufrían una decena de vecinos que habitan frente al supermercado de la cooperativa Coopepoás.

Édgar Zamora, cuya plantación de fresas fue arrasada por el agua, se lamentó por el daño.

“Todo se perdió en cuestión de minutos. Fue el esfuerzo de muchos meses de trabajo. Ahora a levantar la cabeza y salir adelante” expresó el agricultor.

Igualmente la correntada afectó pequeños establecimientos cuyos dueños se dedican a vender quesos, fresas y mermeladas.

Jesenia Alvarado, propietaria de una pequeña venta de productos agrícolas, hizo un llamado a los costarricenses para que no dejen de visitar la zona del volcán Poás.

“ No queremos volver a vivir lo que sucedió hace cuatro años con el terremoto. Esa pesadilla ya quedó atrás; por favor no nos abandonen” suplicó la pequeña empresaria.

Alvarado manifestó que ella andaba en una cita médica cuando bajó la cabeza de agua. “Cuando llegué a mi casa no sabía ni cómo entrar; el negocio y mi casa parecían una piscina pero llena de lodo; todo se mojó y dañó”, recordó.

Debido a los daños decenas de personas debieron buscar otros sitios para dormir.

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