Científicos dicen que históricamente no se han visto registros de una colada de lava en el Turrialba

Por: Patricia Recio 10 febrero

Las cámaras del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) captaron este viernes en la madrugada incandescencia en el cráter del volcán Turrialba, la cual podría significar que el tapón de magma del coloso está cada vez más cerca de la superficie.

Eliécer Duarte, vulcanólogo del Ovsicori, afirmó que esta podría ser una de las explicaciones a la luminosidad reflejada, pero aclaró que esta explicación no es contundente.

"Puede ser que los gases se han ido calentando a tal grado que calientan las paredes de modo que alcanzan incandescencia, la otra opción es que sea el tapón magmático acercándose a la superficie y que desprende esa cantidad de energía térmica", detalló.

La luminosidad ha ido en aumento notable en los últimos tres días. Así lucía la madrugada del 8 de febrero:

Así se observaba la luminosidad la madrugada del 9 de febrero:

Así se registró la luminosidad este 10 de febrero:

De acuerdo con Duarte, si bien esto no representa un peligro, podría representar una novedad, pues históricamente no se han visto registros de una colada de lava en el Turrialba.

El vulcanólogo explicó que, por las condiciones hostiles que prevalecen en el coloso, es difícil acercarse o sobrevolar un drone encima del cráter para determinar a qué se debe el fenómeno captado.

Esta no es la primera vez que el Turrialba presenta este tipo de incandescencia.

"Los materiales incandescentes tienden a quedarse en cercanías del cráter activo, por lo que no representarían peligro para la población; tal y como ocurrió por décadas en la cima del volcán Arenal", detalla el estudio.

El informe del Ovsicori afirma que los materiales incandescentes que arroja el coloso podrían aumentar en frecuencia y volumen, comportamiento que se considera normal.

El modo rápido o pausado en el aumento de esa incandescencia va a depender del ascenso del magma que ha alimentado la actividad en años recientes, la apertura de conductos superficiales, el impulso de gas magmático, y otros factores que rigen la dinámica interna del coloso, dice el informe.

El Observatorio recomienda planificar y prepararse para mantener los protocolos de seguridad actualizados, e incluso añade que, de continuar con esa tonalidad, se podría favorecer el turismo y la investigación.

La coloración de tonos rojos opacos, rojos cereza, anaranjados y hasta blancos dependen de la temperatura en la parte alta del conducto volcánico, que puede variar entre los 475 y 1.150 grados Celsius.

El pasado 26 de enero un grupo de vulcanólogos encontró rocas llamadas "escoria", que son producto de una erupción magmática, a 200 metros del cráter activo del volcán Turrialba.

La institución agregó que durante los últimos días las erupciones de ceniza han prevalecido pero con menor intensidad a las registradas a inicio de año.

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Colaboró Eillyn Jiménez