Mujeres y niño están a salvo en albergue de Matina

Por: Diego Bosque 24 noviembre, 2016

"Señor: si el bebé es tuyo, llévatelo, y si es de nosotros déjalo".

Esa fue la súplica que hizo Rosa Emilia Villlalta al meter al bebé de tres meses de su vecina en un maletín, para luego lanzarlo con una cuerda hasta una casa cercana, y así salvarlo de la inundación.

La mujer, vecina de Banasol, en el cantón de Matina, tomó esa decisión porque su casa estaba a punto de ser arrastrada por la corriente del río Chirripó. Eso ocurrió el lunes, cuando la fuerza del río rompió el dique e inundó varias viviendas.

"Yo tiré la ropa que llevaba el bolso, agarré el bebé, lo acomodé, amarré el bolso y ahí va sobre la piola: ¡Agárrenlo! Yo estaba en una lloradera porque no veía el bolso y en eso me dicen: '!el bebé está aquí!'", relató Villalta.

Johanna Barboza, madre del menor, afirmó que por un momento pensó que su hijo moriría.

"Gracias a Dios fue ella (Rosa Emilia) la que se animó a tirarlo en la piola, yo estaba muy asustada", expresó Barboza.

Ahora, las dos mujeres y el bebé permanecen en el albergue de la escuela de Venecia, en Matina, a la espera de que se les autorice a volver a su comunidad para revisar qué quedó de sus casas.

"Nos han tratado bien en el albergue, la gente de la zona ha enviado ropa porque no pudimos sacar nada el día de la emergencia", agregó Villalta.

En este refugio hay 140 personas, según datos de la Comisión Local de Emergencias. Entre los damnificados hay 59 niños.

Carlos Flores Rubím, encargado del albergue, señaló que ya no tienen espacio para más personas, ya que las aulas disponibles tienen muchas goteras y no se pueden utilizar. La escuela de Venecia fue habilitada como posada desde el pasado lunes.

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