Visitantes ilegales lanzaron gran piedra desde borde del Rincón de la Vieja, denuncian funcionarios de área protegida

Por: Carlos Arguedas C. 4 julio
Turistas ilegales lanzan una gran roca al fondo del cráter del Rincón de la Vieja
Turistas ilegales lanzan una gran roca al fondo del cráter del Rincón de la Vieja

El ingreso de turistas a las áreas de alto riesgo de los volcanes Poás, Rincón de la Vieja y Turrialba se volvió incontrolable para el personal que labora en los parques nacionales.

El domingo en la noche, la Cruz Roja debió enviar a 10 rescatistas para atender a a cuatro hombres adultos que desde la mañana habían ingresado por un acceso ilegal hasta el cráter del Poás, una zona prohibida desde abril pasado por las fuertes erupciones del coloso.

La emergencia surgió a las 8:30 p. m. cuando las personas llamaron desde un celular para pedir ayuda, pues se encontraban "agotados, con síntomas de hipotermia y con problemas respiratorios", dijo Luis Guzmán Brenes, subdirector de Gestión de Riesgo de la Cruz Roja.

Agregó que una patrulla los localizó cerca de la caseta de los guardaparques y, tras valorarlos, envió a uno de ellos con serios problemas respiratorios al Hospital San Rafael de Alajuela. "Habían comenzado a caminar a las 6 a. m. y fueron afectados por la emisión de gases", explicó Guzmán. En el operativo la Cruz Roja invirtió ¢500.000.

Mientras tanto, el jueves anterior el Área de Conservación Guanacaste (ACG) alertó en su página digital sobre blogueros que invitan a turistas a ingresar por senderos cerrados y llegar hasta el borde del cráter del Rincón de la Vieja.

Incluso, publicaron un video en el cual se observa a dos hombres lanzar hasta el fondo del cráter una gran roca. "Además del acto imprudente de accesar al cráter, fomentan el irrespeto a la naturaleza alterando el paisaje" comunicó la ACG.

Christian Zúñiga, encargado de turismo en el sector de Pailas del Rincón de la Vieja, dijo que algunos turistas que han hecho "ingresos ilegales" al cráter "manifiestan afectación y momentos de terror por falta de oxígeno en la cima, teniendo que correr para poder salvar su vida pues en ciertos periodos de tiempo el ácido sulfhidrico y el dióxido de azufre desplazan el oxigeno".

Asimismo, la ACG denunció que uno de esos blogueros "instaló cámaras trampa sin la autorización del programa de investigación dentro del área protegida", con la finalidad de grabar un puma.

Mientras, en la página de Facebook del Parque Nacional Volcán Turrialba queda constancia de turistas que violan el anillo de contención de dos kilómetros alrededor del cráter y publican fotos en zonas de mucho riesgo.

En mayo pasado el Parque Nacional Volcán Turrialba insistió por la presencia de turistas en el área restringida de dos kilómetros alrededor del cráter.
En mayo pasado el Parque Nacional Volcán Turrialba insistió por la presencia de turistas en el área restringida de dos kilómetros alrededor del cráter.

Sin sanción

La prohibición para el ingreso de particulares hasta los alrededores de los cráteres de los volcanes activos la emitió la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) cuando los colosos han entrado en actividad eruptiva.

Los encargados de velar por el cumplimiento de esa disposición son los funcionarios de los parques nacionales; sin embargo, no existen sanciones para las personas que violen esta disposición. Los guardaparques lo que hacen es sacar a los turistas fuera de la zona de riesgo.

El vulcanólogo Raúl Mora Amador, del programa Preventec de la Universidad de Costa Rica (UCR) dijo: "Por lo que he conversado con varios guardaparques, el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) tiene las manos atadas porque no existe una legislación que penalice este tipo de acciones".

"Este domingo el volcán Poás estuvo haciendo erupción y esa gente entró en una zona de riesgo. Si no ha pasado nada es por pura casualidad. Muchas personas no respetan y creen que es una mentira eso que se está dando (...) los ingresos ilegales van a seguir mientras no sea sancionado", agregó.

Según Mora, en los últimos días ayudó que la mayoría del material que ha salido (ceniza, gases y piedras) se ha quedado dentro del cráter, provocando poca afectación en las comundades cercanas. Sin embargo, hizo ver que en cualquier momento esa situación puede cambiar tanto en el Poás como en los otros volcanes activos.