Por: Hugo Solano 14 agosto, 2016

Cuando el director de Bomberos, Héctor Chaves, llegó a esa institución, en 1982, había 45 estaciones, las emergencias eran unas 5.000 por año y se contaba con 2.000 voluntarios.

Al cabo de 34 años, las emergencias se incrementaron hasta 55.000 y las estaciones aumentaron a 73, pero los voluntarios bajaron a la mitad, pese al crecimiento de la población.

En Guanacaste y la zona norte, particularmente, los colaboradores son tan pocos que tres bomberos contratados recientemente requirieron capacitación básica, pues ni siquiera tenían módulos iniciales.

La región cuenta con 11 sedes y 86 bomberos permanentes, pero solo 70 voluntarios, aunque hay espacio para 150.

En las estaciones de Liberia y Nicoya, hay 15 bomberos en cada una, aunque las demás sedes regionales (Abangares, Cañas, La Cruz y Upala) solo tienen cinco cada cual. “Antes, las cifras eran muy distintas, teníamos las estaciones llenas de gente”, lamentó Chaves.

Cada 11 meses se deben renovar los ocasionales. | BOMBEROS C.R.
Cada 11 meses se deben renovar los ocasionales. | BOMBEROS C.R.

En el 2015, hubo en esa región 2.160 quemas de vegetación con 13 incendios forestales que requirieron varios días de trabajo, instalación de campamentos y movilización de brigadas.

Este año, ya han atendido 1.964 quemas de vegetación y siete incendios grandes.

Para el director de Bomberos, la menor cantidad de voluntarios obedece a que los jóvenes ahora trabajan y estudian, la tecnología los distrae y tienen menos disposición para ayudar. “Además, lo pesado de las labores agrícolas hace que la gente tenga poco ánimo para trabajar de bombero”, acotó.