Por: Carlos Arguedas C. 25 julio, 2013

La ruptura que generó el terremoto del 5 de setiembre del 2012, todavía conserva energía, que aún debe liberar.

Los geólogos de la Red Sismológica Nacional (RSN) y del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), coincidieron en que el proceso se dará entre hoy y los próximos 60 años.

La Red Sismológica concluye en el informe final sobre el terremoto, publicado en setiembre, que la zona de ruptura comprendió 2.200 km², lo cual equivale a un 40% del área sísmica.

En la investigación de la Red se asegura lo siguiente: “Al parecer, (el terremoto) no agotó la energía estimada o potencial, quedando abierta la posibilidad de otro evento importante”.

Marino Protti, del Ovsicori, manifestó esto sobre el evento: “No podemos cerrar el capítulo porque la deformación continúa (...); mantenemos la posición de que aún queda un parche (de la falla) que falta por deslizar”.

Protti comentó que ese parche es menor al deslizado el 5 de setiembre del 2012, y agregó que no puede precisar si la energía se liberará en uno o varios eventos.

Otras repercusiones. Los especialistas concordaron en que el terremoto activó fallas locales, que causaron pequeños temblores, y que algunos volcanes mostrarán pequeños cambios.

Mauricio Mora, de la RSN, dijo que se observó un incremento de sismos en los volcanes Poás, Irazú; y en menor escala en el Turrialba. Agregó que luego la actividad se normalizó.

Waldo Taylor, también de la Red, dijo que los volcanes Tenorio y el Rincón de la Vieja, en Guanacaste, mostraron ligeros repuntes en la sismicidad. “El Tenorio mantiene entre 10 y 20 sismos mensuales y el Rincón de la Vieja continúa inestable”, concluyó.

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