Presencia de gases nocivos sobrepasaron los límites establecidos por la OMS

Por: Hugo Solano 20 abril

Las erupciones del volcán Poás están disparando la contaminación del aire de la Gran Área Metropolitana (GAM) a niveles que sobrepasan los valores máximos permitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esto significa que los josefinos, alajuelenses, cartagineses y heredianos están respirando altas cantidades de azufre, dióxido de carbono y, en ocasiones, partículas de ceniza que pueden afectar su salud.

Los gases emitidos por dos volcanes Poás (primer plano) y Turrialba (al fondo) dispararon la cantidad de dióxido de azufre en el ambiente. En la foto, captada este jueves a las 6:40 a. m. desde un avión, también se ven los volcanes Barva e Irazú.
Los gases emitidos por dos volcanes Poás (primer plano) y Turrialba (al fondo) dispararon la cantidad de dióxido de azufre en el ambiente. En la foto, captada este jueves a las 6:40 a. m. desde un avión, también se ven los volcanes Barva e Irazú.

Así se desprende de mediciones realizadas por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) el jueves 13 de abril entre las 2:40 p. m. (casi una hora antes de la erupción más fuerte de ese día) y las 3:40 p. m.

La estación de monitoreo de la calidad del aire que está en Hatillo registró una concentración promedio de dióxido de azufre de 81 partes por billón (ppb), con un pico máximo de 99,1 ppb, lo cual sobrepasa el límite de la OMS que es de 75 ppb.

De acuerdo con Jorge Herrera, coordinador del laboratorio de análisis ambiental de la Universidad Nacional, la emisión de gas del Poás está modificando la calidad del aire en la GAM, que ya estaba comprometida con las erupciones del volcán Turrialba, así como la contaminación de las industrias y los vehículos.

Otra estaciones de monitoreo colocadas en Coronado, en San José, y el Alto de Ochomogo, Cartago, también marcaron alta concentración de gases ese día, indicó Herrera.

Otros análisis posteriores, como el realizado el martes pasado en la estación de Coronado, revelaron que también se incrementó el nivel de partículas suspendidas en el aire, lo que coincide con el aumento de dióxido de azufre señalado en ambas estaciones.

La medición de gases de salida en una cámara multigás que el Ovsicori tenía al borde del cráter del Poás detectó entre el 10 y el 14 de abril valores récord de dióxido de azufre y dióxido de carbono, los más altos medidos en ese volcán, revela un informe de la Universidad Nacional (UNA). Esa cámara fue destruida por las erupciones posteriores.

Los científicos interpretan esos valores como presencia de magna fresco, muy cerca de la superficie.

Todos estos datos concuerdan con la detección de una nube de dióxido de azufre sobre la región central de Costa rica y que fue identificada por el satélite AURA de la NASA, durante los días de concentraciones más altas.

El viento se encarga de arrastrar gases y aerosoles desde la cima de los volcanes a regiones pobladas, donde personas susceptibles pueden sufrir irritaciones en vías respiratorias.
El viento se encarga de arrastrar gases y aerosoles desde la cima de los volcanes a regiones pobladas, donde personas susceptibles pueden sufrir irritaciones en vías respiratorias.

Gas asfixiante

El dióxido de azufre es un gas incoloro, con un olor penetrante y asfixiante que puede dañar el sistema respiratorio con solo una corta exposición a concentraciones altas.

Los niños, adultos mayores y personas que padecen asma, son particularmente sensibles a esas emanaciones que pueden generar problemas de salud.

"Esta condición de dos volcanes generando emisiones son procesos naturales, pero constituyen una fuente de contaminación más", explicó Jorge Herrera.

Además de ese gas, está el dióxido de carbono y en caso de precipitaciones como las registradas días atrás, se produce lluvia ácida, que es la caída de lluvia con gases cuya acidez produce daños a la vegetación, los suelos y hasta las estructuras metálicas.

Por lo anterior, los especialistas recomiendan mantener la restricción del acceso al Parque Nacional Volcán Poás, hasta nuevo aviso.

Nuevas estaciones

Herrera añadió que este viernes el Ovsicori y el Ministerio de Salud van a montar una estación de medición en Fraijanes, distrito de Sabanilla de Alajuela, que es una de las áreas de impacto de la actividad. También se espera colocar otra en Grecia.

La idea es transmitir en tiempo real la calidad del aire y con base en los datos tomar las previsiones del caso, entre ellos reducir el tiempo permitido para actividades al aire libre.

Eso sería de gran ayuda para quienes padecen de afecciones respiratorias, agricultores y algún personal de instituciones como el ICE, las municipalidades, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz y otras que trabajan en exteriores.

En la actualidad, el Ovsicori cuenta con un sistema centralizado para controlar minuto a minuto las concentraciones de gas en la atmósfera, según las mediciones de sus estaciones en Hatillo, Coronado y Ochomogo.

En adelante, se busca que cualquier persona o institución pueda acceder a esa información desde celulares o computadoras y tomar las decisiones pertinentes, porque podrá conocer en tiempo real la calidad del aire en los distintos puntos de la GAM.