22 abril
Este depósito, cerca del río Limoncito, servirá para que cuando el agua canalizada alcanza un nivel específico, el exceso vaya a otro cauce. A la derecha los canales donde se desarrolla el dragado para atenuar las inundaciones en la estación lluviosa en Limón. | RODOLFO MARTÍN
Este depósito, cerca del río Limoncito, servirá para que cuando el agua canalizada alcanza un nivel específico, el exceso vaya a otro cauce. A la derecha los canales donde se desarrolla el dragado para atenuar las inundaciones en la estación lluviosa en Limón. | RODOLFO MARTÍN

Limón

Unos 18.000 vecinos de siete barriadas en Limón centro son testigos de la lucha contra el tiempo que se desarrolla en sus comunidades para terminar, a la brevedad posible, las obras tendientes a mitigar las inundaciones que habitualmente los han afectado.

La prisa es mayor, pues un nuevo fenómeno El Niño causaría, en julio, un incremento en los promedios de lluvia de esa zona.

El proyecto se denomina Sistema de Control de Inundaciones y fue concebido y supervisado por el Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (Senara).

Consiste en la ampliación y el dragado de unos 20 kilómetros de las cuencas de ríos, canales y quebradas del sector.

El objetivo es darle una más rápida y segura evacuación a las aguas. También prevé la construcción de 11 puentes.

El contratista ya terminó el dragado y ampliación del cauce del canal de Japdeva, que va desde el río Limoncito al barrio Santa Fe y desemboca en el estero de Cieneguita. También concluyeron las labores en la quebrada Sin Nombre, pero aún falta un kilómetro del río Limoncito, 500 metros en la quebrada Chocolate y 1,3 kilómetros en el canal de trasvase. Así lo detalló Isaac Calvo, funcionario de Senara y supervisor de los trabajos.

Las obras están a cargo de las compañías JCB y MECO, en todo aquello que atañe a las cuencas y estructuras, respectivamente.

Se ejecutan en Los Cocos, barrio Quinto, La Colina, Santa Fe, Limoncito, Envaco y Los Lirios.

“Lo que buscamos en esta primera etapa es que la obra sea funcional por sí misma, en cuanto a que nos proporcione una disminución en el impacto de las inundaciones, especialmente en la zona más poblada, como lo es la cuenca baja del río Limoncito, expuso Álvaro González, director del proyecto.

Dijo que el agua no superará los 50 centímetros de alto (antes alcanzaba 1,5 metros) y si antes duraba ocho días en ser evacuada, ahora lo hará en menos de dos.

Al inicio, la obra se calculó en $10 millones, aunque realmente costó $22 millones. Un inconveniente ha sido la cantidad de basura que hay en las cuencas. En noviembre pasado se extrajeron 60 toneladas en un tramo muy pequeño cercano al puente de Envaco. La segunda fase prevé más dragados y 4 puentes.