Por: Patricia Recio 23 septiembre, 2016

Las erupciones de este lunes y martes sumadas a los aguaceros que se hicieron presentes en los últimos días incrementaron la contaminación en la cuenca del río Toro Amarillo, cuyas aguas son alimentadas por afluentes que provienen del volcán Turrialba.

El vulcanólogo Gino González explicó que este río presenta, actualmente, una acidez diez veces mayor a la que usualmente tiene y una coloración gris donde se observan sedimentos de ceniza. Este fenómeno ya se había presentado en mayo.

Este jueves, se originó una especie de avalancha conocida como iahar, que arrastró hasta el cauce rocas, cenizas y troncos, producto de la acumulación de material del volcán en la quebrada Paredes (que desemboca en el río).

De acuerdo con González, este tipo de cabezas de agua podrían representar un peligro para las poblaciones que habitan aguas abajo.

Por su parte, Guillermo Alvarado, vulcanólogo de la Red Sismológica Nacional, explicó que generalmente la quebrada Paredes es una quebrada seca, pero durante la época de lluvias acumula agua que luego baja cargada de sedimentos.

Así luce actualmente la cuenca de la quebrada Paredes.
Así luce actualmente la cuenca de la quebrada Paredes.

Según explicó, además de la Paredes, la quebrada División también impacta al Toro Amarillo, ya que su cuenca sufre la afectación de la actividad volcánica.

El incremento de la acidez en el río ha matado la vegetación y provocado la muerte de los peces. Los expertos no descartan que ganado en la parte más baja del río también pueda sufrir a causa del exceso de acidez.

Según González, para que el río vuelva a recuperar sus parámetros normales es necesario que continúe lloviendo y que disminuyan las erupciones, por lo que el proceso podría tomar al menos 15 días.

De momento, los vulcanólogos consideran que es poco probable que las erupciones disminuyan, por el contrario, este viernes el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica informó que aunque las erupciones en las últimas horas presentan una disminución, la gran actividad sísmica en el volcán permite prever que se presentará una nueva erupción fuerte (similar a la del lunes) en los próximos días.