Durante el rescate una lancha chocó contra la de Bomberos y otra quedó sin dirección

Por: Hugo Solano 5 marzo

El fuerte viento que este fin de semana afectó gran parte del país estuvo a punto de causar una tragedia la tarde del sábado al frente de la isla San Lucas, cuando una lancha con diez pasajeros y el capitán naufragó.

Isaac Delgado Casares, de 19 años, capitán del navío, explicó este domingo que "el viento le jugó una mala pasada, hasta llevarlos a volcar y naufragar por unos 10 minutos".

Los ocupantes de la embarcación eran ocho mujeres y dos varones con edades entre los 24 y 38 años, vecinos de La Unión de Cartago y de varias regiones de Desamparados, junto con el capitán.

IMN había advertido sobre mar picado.
IMN había advertido sobre mar picado.

Se trata de Priscila Núñez Alvarado, Elena Zamora Jiménez, Marianela Espinoza Mora y Jocseline Salgado Jirón.

También iban en esa lancha Vanesa Carvajal Loaiza, Joselin Sánchez Argüello, Eimy Calvo Vega y Johanna Ramírez Segura. Los dos varones que les acompañaban como turistas fueron César Contreras Pérez y René Navarro Jara, este último nicaragüense.

Los turistas nacionales regresaban del sector conocido como playa Cocos, en isla San Lucas, cuando se hundió la lancha.

En su perfil de Facebook, Eimy Calvo, de 24 años, dice: "Gracias a Dios, que nos sacó de esa" y publica el video de los momentos trágicos que vivieron.

Sobreviviente.
Sobreviviente.

Al ver la fuerza de las olas, el capitán de la lancha alertó a los Guardacostas por radio sobre la emergencia, a las 3:20 p. m., les dijo que tenía problemas y les dio el punto en que se encontraban

De inmediato se activó el dispositivo de búsqueda.

Según Miguel Madrigal, jefe de Guardacostas de Caldera, el capitán no les especificó qué es lo que está pasando, solo les indicó que tenía una emergencia al lado este de isla San Lucas.

Guardacostas envió dos embarcaciones y al llegar al sitio ya la lancha rápida de Bomberos estaba en labores de rescate, junto con otras de turismo que habían salvado a algunos náufragos.

Los rescatistas alertaron a los capitanes de esas lanchas pequeñas sobre el peligro de recargarlas, porque el mar estaba picado y el viento era fuerte.

La lancha Sicario II, matrícula P 012917, hecha de fibra de vidrio, ya estaba hundida y solo una parte de la proa sobresalía entre las olas.

Madrigal, explicó que en situaciones como esas, toda ayuda es valiosa, pero la escena se tiene que trabajar con mucho cuidado para evitar daños mayores.

"Nosotros tenemos la capacidad para atender esas emergencias, la gente particular es muy colaboradora, pero se desordena mucho", dijo.

Fue así como durante la emergencia, una lancha chocó contra la de los bomberos y otra quedó al garete, porque tuvo daños en el timón.

Los nueve funcionarios de Guardacostas ayudaron a ordenar la maniobra para resguardar la vida de los náufragos. Madrigal dijo que todos llevaban puesto el chaleco salvavidas, pero por el tamaño de la embarcación que es de siete metros de longitud (eslora) y 1.73 de ancho (manga) se les prohíbe la navegación cuando hay mal tiempo.

Recordó que por todos los medios se había advertido de mar picado por fuertes vientos. "Es muy normal que hagan ese viaje, pero lo que no es normal es que lo hagan cuando se anuncia mal tiempo.

Agregó que siempre hay que tener cuidado es con el viento. "Ese factor te descompone el mar y si llevás viento en contra, ya la navegación no funciona igual", dijo Madrigal.

En cuanto a la lancha que colisionó contra la de Bomberos, quedó detenida por falta de documentos, mientras que la que perdió el timón tuvo que ser remolcada a puerto por una de las embarcaciones de Guardacostas.

Una vez que los rescatistas llegaron con los turistas al muelle de Coopeimpesa, en Puntarenas, se procedió a ver cómo estaban los náufragos y si requerían médico. En el lugar estaban socorristas de la Cruz Roja y Bomberos.

Luego de la valoración, todos fueron dados de alta.

Lancha fue recuperada

La lancha Sicario II pudo ser reflotada con mecates por parte de los bomberos y llevada a puerto por Guardacostas, cuya labor concluyó a las 7 p. m. No se podía dejar en ese sitio, porque es lugar de paso de otros navíos y puede ocasionar algún choque por parte de otra lancha que no la divise, maxime de noche.

Esa lancha tiene capacidad para 16 pasajeros y es propiedad de la familia del capitán. El motor fuera de borda que tenía también se dañó.

"Este viaje ya estaba coordinado, desde hace una semana nos contactaron. Nosotros como empresa tenemos toda la documentación y equipo de salvavidas que ayuda mucho, como en este caso", dijo el capitán, quien desde los 12 años trabaja en turismo.

Añadió que ellos zarparon de Puntarenas sin viento y con la marea en calma, pero al regreso de la isla todo se puso distinto, se complicó el tiempo y sucedió el vuelco.

"Gracias a Dios no pasó a más, ya que todos portaban el chaleco salvavidas. Ahora vamos a reparar la lancha o por lo menos el motor, para retomar los viajes", dijo Delgado.

Edwin Porras, padre del capitán dijo que lo llamaron para decirle que su hijo tenía una emergencia, pero, más allá del susto, sabía que nada malo iba a pasar porque tenían el equipo salvavidas.

Según reporte de Reiner Sandoval, capitán de la lancha de rescate de Bomberos, los náufragos ya habían sido asistidos y algunos rescatados por tres lanchas que pasaban por el lugar unos minutos después del vuelco.

Afirmó que pese a que todos tenían chalecos salvavidas, si no fuera porque esas lanchas estaban cerca, alguna desgracia pudo haber pasado, ya que la marea y los vientos estaban fuertes.

"Se acudió a la zona de playa cocos cerca de la Isla San Lucas Al llegar se localizan tres lanchas que realizaban el rescate de los náufragos, otros seguían en el agua, se rescatan y se trasladan al muelle. El vuelco se debió a los fuertes vientos y el mar muy picado" afirmó Sandoval.