Por: Carlos Arguedas C. 30 septiembre, 2013

“Literalmente le digo: duermo donde me cae la noche...”.

Así describe Isella del Carmen Fernández el drama que vive desde que la noche del 2 de setiembre su familia y la de otras cuatro de origen nicaragüense perdieron la casa debido a un derrumbe en La Carpio de La Uruca, San José.

Joselyn Martínez, con su hija Naydel Martínez, colocó el jueves una cruz donde hallaron cubierta por tierra a su hermana Julissa (15 años), en La Carpio. “Quería volver para dejar este recuerdo”, expresó. | MAYELA LÓPEZ
Joselyn Martínez, con su hija Naydel Martínez, colocó el jueves una cruz donde hallaron cubierta por tierra a su hermana Julissa (15 años), en La Carpio. “Quería volver para dejar este recuerdo”, expresó. | MAYELA LÓPEZ

“Nadie nos ha ayudado, bueno, nos regalaron ropa y amigos nos permiten dormir en sus casas, pero, ¿por cuánto tiempo?

”Soy de Granada (Nicaragua), tengo 19 años de vivir aquí. Siempre he usado el pasaporte azul; es que no tengo plata para sacar la cédula de residencia”, relató Fernández, quien agregó que por no cumplir los requisitos no puede recibir ayuda del Gobierno tico.

En la misma situación se encuentra María Auxiliadora Videa Mendoza, madre de cinco hijos. Una de sus hijas, Julissa Maribel Martínez Videa, de 15 años, perdió la vida en el derrumbe.

“Todos vivimos en diferentes casas. Es que no tenemos nada. Solo quiero encontrar una casa donde volvamos a estar todos juntos.... bueno sin mi chiquita”, expresó.

La ladera donde habitaban estas cinco familias fue declarada inhabitable y hoy solo quedan ahí restos de madera, monte y latas de zinc entre la tierra.

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