Bomberos: daño en línea eléctrica que alimentaba varios cuartos causó fuego

Por: Carlos Arguedas C. 8 enero, 2015

Una sobrecarga en la línea que llevaba la electricidad a varias habitaciones de una cuartería generó ayer un incendio que dejó sin techo a 68 personas, integrantes de 18 familias.

La conflagración se produjo a las 5:43 a. m. en Bajos del Virilla, un caserío que pertenece al distrito de Ulloa, Heredia, informó el Cuerpo de Bomberos.

Las llamas comenzaron en la segunda planta de la cuartería (que tenía seis apartamentos), una estructura de madera. El fuego se extendió rápidamente porque en el lugar, muy cerca del río Virilla, había una fuerte corriente de viento ayer, señaló Héctor Chaves, director del Cuerpo de Bomberos.

Precisamente, cuando investigadores de incendios revisaron las estructuras quemadas determinaron que había una sola conexión que llevaba la electricidad a los seis cuartos. “El fuego se inicia a las 5:43 a. m., cuando las familias preparan desayuno o tienen artefactos y duchas prendidos. Eso genera la sobrecarga”, dijo Chaves.

Según los Bomberos, las llamas, además de la cuartería, destruyeron dos viviendas. El área total afectada fue de 645 m² y se evitó que el fuego destruyera un área de 1.200 m².

Afectados, como Rosibel Solís, su hija Ana Vargas y su sobrino Joel Flores, salieron solo con lo que tenían puesto. El fuego destruyó un área de 645 m² de estructuras de madera. Para llegar al sitio hay un solo acceso por una acera de dos metros de ancho. | GRACIELA SOLÍS
Afectados, como Rosibel Solís, su hija Ana Vargas y su sobrino Joel Flores, salieron solo con lo que tenían puesto. El fuego destruyó un área de 645 m² de estructuras de madera. Para llegar al sitio hay un solo acceso por una acera de dos metros de ancho. | GRACIELA SOLÍS

Afectados. Ileana Cascante, una de las afectadas, dijo que las llamas se extendieron tan rápido que su familia casi no pudo sacar nada. “La casa era vieja, de madera. Las llamas corrían por el techo. Hace poquito mi mamá compró la refri”, relató Cascante.

Al igual que ella, otro perjudicado, Luis Villalobos, dijo: “A como pude saqué unas cosas y me puse a ayudar a los bomberos porque esto era demasiado”.

En el lugar fueron atendidas dos personas, una mujer con heridas en las manos y un hombre por crisis nerviosa.

El Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) informó de que a cada una de las 18 familias que sufrieron daños y pérdidas materiales se les brindará un subsidio para alquiler de casa y compra de enseres básicos. La ayuda total se estima en ¢50 millones.