Policía despliega intensa búsqueda del sospechoso cuya billetera quedó en el lugar

 13 octubre, 2014
El carro, un cuadraciclo y la casa de la víctima quedaron en cenizas.
El carro, un cuadraciclo y la casa de la víctima quedaron en cenizas.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) estima que una venganza fue el móvil por el que asesinaron a Diego Saborío González, estudiante de derecho asesinado este domingo a eso de las 2 p. m. en Chamorro de Cutris.

El presunto asesino ha sido identificado como de apellido Pineda, de padres nicaragüenses, pero nacido en Costa Rica.

Los vecinos dijeron a los agentes judiciales que Pineda estaba muy molesto con Diego Saborío, porque reiteradamente le había prohibido entrar a la finca a cazar.

Según lugareños, en por lo menos dos oportunidades el sujeto dijo que Saborío se las iba a pagar y que él nadie le impedía cazar.

Los vecinos coinciden en que este tipo es un fanático de la pesca y cacería ilegal. Incluso Wálter Cruz, quien labora en el súper comercial Coopevega en Cutris, dijo que Pineda llegaba con frecuencia al negocio para comprar cosas e ir de caza o de pesca. El sábado estuvo en el local.

Los agentes del OIJ escucharon este lunes el testimonio de mujer de apellido González, de 65 años, tía del universitario fallecido. Ella vio llegar a Pineda, de unos 28 años, a quien conocía desde hacía tiempo porque con frecuencia llegaba a la finca.

El OIJ pide la colaboración de la ciudadanía para ubicar al sospechoso. Se puede llamar al 800-8000. 645.
El OIJ pide la colaboración de la ciudadanía para ubicar al sospechoso. Se puede llamar al 800-8000. 645.

Este domingo ella lo vio cargando un arma tipo carabina, calibre 30-30. Poco después vio cuando Pineda le disparó a Saborío y luego observó cuando le prendió fuego a la casa y a los vehículos.

El tipo después se dirigió a la casa de Feliciano Sequeira, peón agrícola de los Saborío, que vive a 75 metros del lugar.

Sequeira no estaba en su casa, pero si estaba su mujer, Idalia López, quien vio a distancia lo que ocurrió y se asustó cuando el tipo llegó para pedirle que le diera un mensaje al empresario maderero Miguel Saborío, padre de Diego, en el sentido de que ya había matado a su hijo y que ahora sigue él, que nadie lo va a impedir.

Este lunes el lugar de los hechos, los agentes del OIJ que realizaban una inspección hallaron una billetera con los documentos personales del sujeto sospechoso.

Varios peones de Saborío se fueron esta tarde de la finca por razones de seguridad. Uno de ellos manifestó que se llevó a su esposa y a sus hijos de la zona por lo menos temporalmente y solo volverá cuando detengan al sospechoso.

Especialistas del departamento de ingeniería de Bomberos de San José llegaron a hacer la inspección del lugar, para establecer las causas civiles del incendio.

Los inspectores Henry Ramírez y Jacinto Saborío ubicaron cuatro fuentes de origen de fuego en la entrada principal, la sala, un dormitorio y una bodega.

Ellos descartan que el fuego fuera provocado por daños en instalación eléctrica. Aún no establecen si se usó algún acelerante.

El fuego llegó a alcanzar temperaturas de 1.200 grados centígrados, lo que derrite cualquier cosa a su paso e incluso dificultó la busqueda de casquillos y plomos, dijo Jacinto Saborío.

Desde el domingo hay una persecución contra el tipo en todo el cordón fronterizo con Nicaragua por parte del OIJ, Policía de Fronteras y los vecinos que han emprendido una búsqueda con la esperanza de que Pineda no haya cruzado a Nicaragua.

Al mediodía una de las patrullas que busca al homicida se volcó en La Luisa de Pocosol y quedó con las llantas hacia arriba, por suerte los dos policías que viajaban en ella salieron ilesos.

Anoche el OIJ allanó la casa donde vivía Pineda y encontró cuatro armas de fuego. Se sospecha que el homicida porta la carabina que usó para matar al estudiante de derecho.