Por: Rónald Moya 31 marzo, 2015

La historia criminal de Costa Rica registra otro triple homicidio ejecutado por un solo hombre armado con un cuchillo.

El 29 de diciembre de 1990, tres pescadores fueron asesinados y decapitados en la margen del río Guacimal, en Puntarenas, por Edwin Aguirre Varela, un lugareño quien para ese entonces tenía 21 años y vivía muy cerca del cauce.

Las víctimas fueron José Antonio Navarro Zúñiga, José Ángel Sequeira Cortés y Juan Hernández Castillo.

El homicida fue sentenciado a 55 años de prisión el 29 de noviembre de 1991, readecuados a 25 años, que era la sentencia máxima en prisión (en 1998, ese límite se amplió a 50 años).

El OIJ sacó los cuerpos un día después. | RODRIGO MONTENEGRO/ARCHIVO
El OIJ sacó los cuerpos un día después. | RODRIGO MONTENEGRO/ARCHIVO

El denominado “triple crimen de Guacimal” ocurrió cuando Navarro, Sequeira y Hernández fueron a “camaronear” al río Guacimal con una sustancia que envenenaba el agua y obligaba a los peces a salir a la orilla. Esa situación, según admitió Aguirre durante el juicio, lo enfureció y lo motivó a cometer los crímenes.

Las víctimas fueron encontradas decapitadas y con múltiples heridas.

Aguirre estuvo en la cárcel 12 años, hasta que salió en libertad condicional. Los familiares de las víctimas se opusieron a la liberación, alegando que se trataba de un crimen muy violento. Aguirre afirmó que estaba arrepentido.