Víctima registraba antecedentes por delitos como robo y portación de armas

 10 noviembre, 2014

Una mujer y su sobrino murieron este sábado tras recibir varios balazos en circunstancias que investiga la Policía.

El crimen sucedió en la casa de las víctimas, ubicada en barrio La Guápil, en San Felipe de Alajuelita (San José).

Los vecinos alertaron a las autoridades alrededor de las 11:30 p. m. luego de oír disparos.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) identificó a la mujer como Yanury Ramírez Coto, de 27 años. Su sobrino era Carlos Eduardo Ramírez Coto, de 23 años.

Una tercera persona que estaba en la casa dijo a los agentes que alguien llamó al muchacho con un silbido y este salió, indicó el OIJ. Minutos después se escucharon varias detonaciones.

Aunque todavía no está claro cómo se dieron los hechos, el cuerpo del joven estaba en la cocina y el de la tía, en la sala.

Al parecer, la familia tiene más de 20 años de residir en la zona. Según allegados, nunca han tenido problemas con nadie.

Difícil. Familiares de los fallecidos confirmaron que en la residencia vivía la tía junto a Carlos Eduardo y otras dos hermanas del joven. Ellos perdieron a su madre, Yesenia, en 1999.

Los vecinos escucharon balazos y alertaron a la Policía. Agentes judiciales recabaron ayer evidencias en la casa. | GESLINE ANRANGO
Los vecinos escucharon balazos y alertaron a la Policía. Agentes judiciales recabaron ayer evidencias en la casa. | GESLINE ANRANGO

De acuerdo con los relatos, las víctimas pasaban una situación difícil. La mujer tenía varios años de no trabajar debido a una condición psiquiátrica. Además, sufría problemas de drogadicción.

Incluso una hija de seis años de Yanury había sido dada en custodia a una tía.

Por otro lado, Carlos Eduardo no tenía ocupación. Según su abuela, Estrella Coto, él tenía problemas con la justicia.

El OIJ confirmó que el muchacho registra antecedentes por robo simple y agravado, además de portación ilegal de armas. También era investigado como sospechoso de otros delitos.

Una joven de apellido Chacón, prima del fallecido, aseguró que Carlos Eduardo le había advertido a sus familiares de que no debían salir de la casa si escuchaban disparos cerca, pues temía que pudiera suceder algo.

“Le dijimos muchas veces que cambiara, porque tenía que cuidar a sus dos hermanas y corregirse (...). Pero siguió en malos pasos; nunca hizo caso y esa vida que llevaba hizo que terminara así. Para nosotros es muy duro”, expresó la prima.

Los agentes del OIJ se mantuvieron ayer en el lugar de los hechos para recabar pruebas.

Los cuerpos serán entregados hoy en la tarde, por lo que la familia planeaba realizar la vela esta noche en el salón comunal de La Guápil y los sepelios el martes, en el cementerio de Alajuelita.