Hubo un detenido; durante el operativo uno de los furgones chocó una patrulla

Por: Carlos Arguedas C. 6 enero, 2015

La Policía evitó ayer que se concretara el robo de dos furgones cargados con 550 sacos de café, de 70 kilos cada uno, listos para ser exportados a Europa.

La sustracción ocurrió a las 3:30 a. m. en un predio en el centro de Limón, cuando dos sujetos encapuchados y armados sorprendieron al guarda, a quien amarraron y le robaron su arma. Luego, los ladrones salieron manejando los vehículos con rumbo a San José.

Juan José Andrade, director de la Fuerza Pública, dijo que las autoridades fueron alertadas de lo sucedido poco después de las 4 a. m., por lo que de inmediato colocaron seis retenes en diferentes carreteras.

De acuerdo con Andrade, a las 5:30 a. m. localizaron uno de los camiones cerca del peaje en la ruta 32 (que comunica Limón con San José).

En esa vía, en las cercanías de San Isidro de Heredia, la Policía se acercó al vehículo pesado, cuyo chofer perdió el control e impactó con una patrulla.

“Los oficiales salieron ilesos en el choque. El conductor del tráiler aprovechó la situación para correr hacia un charral, por donde logró escapar”, dijo.

El jefe policial indicó que casi de forma simultánea, en otro de los retenes ubicado en la ruta 32, específicamente en el cruce a Río Frío (Sarapiquí de Heredia), detuvieron el otro furgón.

En ese lugar se detuvo a tres personas, pero de ellas solo la que conducía el cabezal, de apellido Lizandro, quedó detenida como sospechosa, informó la Oficina de Prensa del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Ambos contenedores fueron detenidos en la ruta 32 pero en distintos puntos: uno en San Isidro de Heredia, luego de chocar con una de las patrullas y, el otro, en el cruce a Río Frío. | ALONSO TENORIO Y REINER MONTERO.
Ambos contenedores fueron detenidos en la ruta 32 pero en distintos puntos: uno en San Isidro de Heredia, luego de chocar con una de las patrullas y, el otro, en el cruce a Río Frío. | ALONSO TENORIO Y REINER MONTERO.

Revisión. Las autoridades abrieron los contenedores y confirmaron que solo transportaban los sacos con café. Tras verificar los documentos del producto, se pudo conocer que el grano formaba parte de un cargamento que sería enviado a Europa.

El valor de la carga no fue suministrado por la Policía.

Inicialmente se temía que los contenedores ocultaran drogas, pero esa posibilidad quedó descartada tras bajar los sacos y utilizar perros adiestrados en la búsqueda de estupefacientes.

Según datos del OIJ, el año anterior fueron robados ocho contenedores cuando los vehículos circulaban por la ruta 32 , en el tramo comprendido entre río Sucio y Matina, en Limón.