Jefe de esa Policía afirma que adultos se aprovechan de los menores para lucrar

Por: Carlos Arguedas C. 26 abril, 2015

El asesinato, en Pavas, de un niño que sufrió varias heridas por las esquirlas de un disparo de escopeta, encendió la alerta por la facilidad con que el narcotráfico está atrayendo a menores.

La víctima, quien el próximo 14 de mayo cumpliría 13 años, fue ultimada a las 9:20 p. m., del martes 14 de abril, cuando caminaba junto a un sujeto conocido por su implicación en drogas, a través de un angosto pasadizo que lleva a un precario en Lomas del Río, Pavas.

A los homicidas les bastó un disparo para extinguir la vida del niño, pero al adulto, de apellido Araya, de 28 años, le propinaron al menos 14 balazos.

Francisco Segura Montero, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) dijo: “Sin temor a equivocarme, creo que a los adolescentes los jalan, los atraen al ofrecerles droga, los hacen drogadictos y después los ponen a vender.

”Los mayores se aprovechan de los menores para poder lucrar con ellos. No los tienen ahí porque los quieren mucho. Los tienen ahí porque a un carajillo lo agarran con droga y posiblemente no le hacen nada”, manifestó el jefe policial.

El menor muerto, hijo de una familia vecina de Lomas del Río, era aún un escolar, pero acababa de desertar del sistema. Tenía una semana de estar fuera del hogar, pero siguió en contacto con sus padres, confirmaron las autoridades judiciales.

“En el caso de este chiquito, el PANI no tenía conocimiento de que algo estuviera pasando con él. No había denuncia; se supone que los niños son cuidados por sus padres. ¿Cómo dejan a este niño andar con una persona que al parecer está ligado al narco?”, dijo Elizabeth Ballestero Araya, jefa de la oficina del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), que atiende Pavas.

La funcionaria agregó que hasta hace poco tiempo, eran jóvenes los que estaban involucrados en las redes del narcotráfico. “Ahora estamos viendo que son niños pequeños los que andan en estas redes, a vista y paciencia de la comunidad. Creo que al ser las leyes más severas con los adultos, pareciera que están volviendo los ojos a los niños”, consideró Ballestero.

En el distrito de Pavas, en la semana entre el 13 al 17 de abril se dieron cinco homicidios. Esa situación obligó a las autoridades a mantener retenes de control en diversos puntos para llevar tranquilidad a la población. | RAFAEL MURILLO
En el distrito de Pavas, en la semana entre el 13 al 17 de abril se dieron cinco homicidios. Esa situación obligó a las autoridades a mantener retenes de control en diversos puntos para llevar tranquilidad a la población. | RAFAEL MURILLO

Reacción. Para Francisco Segura, la sociedad debe actuar de inmediato. “Para remediar esto, la familia debe cambiar. No hay hijos problema, hay padres problema. No van a citas en la escuela, los dejan libres y es ahí donde a los niños nadie los frena, o los papás están muy ocupados trabajando y los desatienden” , advirtió.

Por su parte, Elizabeth Ballestero consideró que ninguna institución tiene la posibilidad de luchar sola contra el narcotráfico.

“Cuando usted va a solicitar un trabajo, le piden títulos, experiencia, mientras que los narcos lo único que ocupan es que la persona diga que sí. Tenemos años de actuar reactivamente; hay que revertir eso. A los niños los están atrapando. Los padres deben recordar su rol y no descuidarlos. Tienen que saber dónde están los niños y con quién están” , comentó Ballestero.

Juan Carlos Ramírez, de la asociación Educación Plus, la cual apoya a 120 niños de Lomas del Río, Bribrí y Metrópolis de Pavas, con charlas, escuela de fútbol y otras actividades, en un esfuerzo por librarlos de las drogas, consideró que la posibilidad de obtener dinero fácil con el narco es una gran competencia.

“Los niños aquí son de bajos recursos y en la escuela les ponen trabas: que libros, que materiales, que tienen que pagar por el examen, que uniforme... Eso los aleja de la escuela; por eso, la deserción. Y es ahí donde al niño se le ve deambulando. Son tierra fértil para cualquier cosa.

”Lo hacemos porque muchas veces los padres no tienen el tiempo. Luego, les pedimos a los niños que nos cuenten cómo les fue”, manifestó Ramírez .