Mujer reprochaba que no aceptaran la relación que tenía con el agresor

Por: Katherine Chaves R. 17 febrero
Adrián Salmerón fue condenado a 183 años de prisión, pero la legislación de Nicaragua establece la pena máxima en 30 años. | CORTESÍA DE HOY
Adrián Salmerón fue condenado a 183 años de prisión, pero la legislación de Nicaragua establece la pena máxima en 30 años. | CORTESÍA DE HOY

La hija mayor de Yeimmy Jéssica Durán Guerra, asesinada junto a su familia por su amante en Matapalo, Guanacaste, tenía cerca de dos años de no departir con su madre, según consta en un expediente del Patronato Nacional de la Infancia (PANI).

Lo más que hacían por mejorar su contacto era llamarse para contarse algunas cosas, pero tampoco era una práctica cotidiana.

La relación de Yeimmy Jéssica no solo se deterioró con su hija mayor, sino que también se enfrió con su mamá, papá, tía materna y amigos.

Para los familiares, el alejamiento se dio porque “nadie” aceptó la relación sentimental que mantenía con Maikol Adrián Salmerón Silva, quien el 14 de febrero del 2016 la asesinó a ella, a su esposo (Dirk Beauchamp) y a tres hijos de la pareja en la casa en Matapalo, Guanacaste.

Al parecer, Durán le reprochaba a sus parientes el hecho de que no la entendieran ni apoyaran en esta decisión. Ella aseguraba que estaba enamorada y feliz, pese a que en agosto del 2015, tuvo que denunciarlo porque la había agredido.

Ante esta queja, el Juzgado de Violencia Doméstica de Santa Cruz le había prohibido acercarse a la vivienda de la ofendida por un año. Es decir, al momento del asesinato, el nicaragüense no debía estar con la afectada.

Adrián Salmerón posa con Yeimmy Durán Guerra. | TOMADA DE FACEBOOK
Adrián Salmerón posa con Yeimmy Durán Guerra. | TOMADA DE FACEBOOK

El comienzo. La relación entre Durán y Beauchamp comenzó a deteriorarse porque “los ingresos económicos de él disminuyeron, al punto de que no contaban con dinero para afrontar las necesidades básicas del hogar”, dijeron los familiares a diferentes autoridades, días después del hallazgo.

Ante esto, según los parientes, Durán dejó al estadounidense con los hijos y abandonó la casa en Matapalo, a mediados del 2014. Por esa acción, los vecinos alertaron al PANI, entidad que archivó el caso porque “no se lograron corroborar los hechos denunciados”.

La mujer pasó una temporada en la casa de su padre, ubicada en Linda Vista de La Unión, en Cartago. Fue en ese lugar donde se cruzaron los caminos de Salmerón y Durán, en octubre de ese mismo año.

El papá, de apellidos Durán Venegas, indicó a funcionarios del Hospital Nacional de Niños (HNN) que en un principio, desconocía que ellos tuvieran un noviazgo.

“Se enteró porque un vecino le comentó que tuviera cuidado porque esa persona (el asesino) andaba metida en drogas y entraba a su casa. El papá confrontó a su hija y le dio esa información, pero ella lo negó.

”Sin embargo, luego (no se detalla cuánto tiempo después), se fue a vivir con él (Salmerón)”, se lee en el expediente.

Esta situación generó un descontento en la familia materna, por lo que, según indicaron, Durán decidió alejarse.

La casa de la familia Beauchamp quedó en abandono después de la masacre.
La casa de la familia Beauchamp quedó en abandono después de la masacre.

En ese periodo, la mujer cayó presa por deberle la pensión alimentaria a uno de sus dos hijos mayores, quienes viven con otra familiar. Ella estuvo en la cárcel El Buen Pastor, en Desamparados, entre el 26 de enero del año pasado y el 6 de febrero de ese mismo año.

Cuando salió de prisión, Durán ya estaba embarazada de su hija menor, una de los dos sobrevivientes al brutal ataque del año anterior.

Ella, en compañía de Salmerón, se fue para Matapalo, donde convivían con quien todavía era su esposo: Dirk Beauchamp.

Según dijo una tía abuela a funcionarios del HNN, Durán regresó a esa casa porque “ creía que tenía derecho de vivir ahí porque también era de ella”.

Así luce actualmente la parte trasera de la casa de los Beauchamp. Lo único que queda es un 'play' donde jugaban los niños y a la par está el rancho de cinc donde vivía el asesino.
Así luce actualmente la parte trasera de la casa de los Beauchamp. Lo único que queda es un 'play' donde jugaban los niños y a la par está el rancho de cinc donde vivía el asesino.

Esa situación incomodó aún más a sus familiares. Ana Rosa Guerra, mamá de la fallecida, indicó en entrevista con La Nación : “Yo le decía que cómo iba a hacer eso, pero ella me decía que no me metiera en su vida, que ella podía hacer lo que quisiera.

”Yo le insistía en que iba a meter al enemigo a la casa, pero ella no me creía y vea. Desgraciadamente, no me equivoqué, me la mató y ya no hay nada que hacer”, agregó Guerra.

Por su parte, la hija mayor señaló que la relación con su mamá había sido “buena”, pero que desde que se vinculó con Salmerón, todo cambió para mal. “Desde hace dos años no la visitaba en Guanacaste (...). Ella (Durán) se alejó cuando se inició esa relación de pareja”.

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