La mujer estuvo recluida en la cárcel El Buen Pastor entre el 26 de enero y el 6 de febrero del 2015

Por: Gustavo Fallas M., Katherine Chaves R. 16 febrero, 2016

Yeymmi Jessica Durán Guerra, la mujer de 38 años que fue asesinada junto con su esposo y tres hijos, en Matapalo de Santa Cruz de Guanacaste, había estado presa por deber pensión alimentaria.

La mujer estuvo recluida en la cárcel El Buen Pastor, en Desamparados de San José, entre el 26 de enero del año pasado y el 6 de febrero de ese mismo año, según confirmó el Ministerio de Justicia.

La demanda de pensión correspondía a una deuda por los dos hijos mayores de la mujer, quienes viven con una familiar.

Este martes, cuando se descubrió que Durán y su familia estaban muertos en su vivienda, los vecinos relataron a La Nación los problemas que sufría esta familia.

De acuerdo con los lugareños, el padre de esta familia, Dirrk Beauchamp, de 57 años y de nacionalidad estadounidense, había llegado hace unos 13 años a vivir a la zona. Según dijeron, él tenía carros, cuadraciclos y propiedades.

Posteriormente, el extranjero llevó a Durán a vivir al lugar con él y procrearon cuatro hijos. Al parecer, la mujer empezó a utilizar el dinero para beber licor e incluso regalarlo en bares. Luego, se fue de la casa.

El año pasado, luego de estar unos días en prisión, la esposa llegó a la vivienda embarazada y con su amante, un nicaragüense quien ahora es el principal sospechoso de la masacre. En ese momento, el padre había perdido muchos bienes económicos.

Salmerón vivía en un rancho de cinc situado detrás de la vivienda de los Beauchamp.
Salmerón vivía en un rancho de cinc situado detrás de la vivienda de los Beauchamp.

Incluso, Leda Gómez, una vecina del lugar, aseguró que la iglesia evangélica a la que asiste, junto con una Organización No Gubernamental (ONG), llevaban comida a esta familia.

Gómez aseguró ellos habían puesto en conocimiento del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) esta situación pero que no hubo respuesta. Sin embargo, esta entidad aseguró hoy que tiempo atrás se recibió una denuncia por negligencia pero que se descartó.

Arelys Rojas, otra vecina de la localidad, comentó que en algún momento le dijo al padre que se fuera de la casa con sus hijos. "Pero él me decía: 'mis babies quieren mamá, por eso no me voy'", narró la lugareña.

En esta tragedia sobrevivieron otras dos niñas: una de cuatro años que fue trasladada en condición delicada al Hospital Nacional de Niños y una bebé de siete meses, quien es hija del sospechoso y resultó ilesa.