29 agosto, 2013

Puerto Viejo (Sarapiquí). La venganza por un lío laboral podría ser el móvil del homicidio de Enrique Espinoza Quirós, de 48 años, quien trabajaba como jefe de cocina en el plantel del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) en Chilamate, cantón de Sarapiquí, Heredia.

La Policía buscó evidencias en el lugar del homicidio. | ÉDGAR CHINCHILLA
La Policía buscó evidencias en el lugar del homicidio. | ÉDGAR CHINCHILLA

Espinoza fue asesinado la noche del martes de balazos en la espalda, un hombro y la nuca.

Preliminarmente, las autoridades policiales manejaron el caso como un posible crimen pasional y señalaron como sospechoso a un excompañero sentimental de la mujer con la que vivía Espinoza.

Sin embargo, el hombre, de apellido Chacón, se presentó ayer en la mañana ante la delegación policial de Río Cuarto de Grecia, donde pidió hablar con agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), alegando que él no tenía nada que ver con el asesinato.

Ahora las investigaciones están dirigidas hacia un exempleado del plantel del ICE, quien recientemente fue despedido, al parecer, por Espinoza, quien era su jefe.

Edwin Miranda, director Regional de la Policía de Fronteras Caribe, explicó que cuentan con varios testimonios que aseguran que el ex empleado amenazó de muerte a Espinoza el día del despido.

Miranda agregó que el sospechoso, quien es vecino de Jacaré de Sarapiquí, no había sido localizado ayer para realizar el interrogatorio correspondiente.