OIJ insiste en que solo hay un sospechoso

Por: Katherine Chaves R., Carlos Arguedas C. 5 junio, 2015
Oficiales trasladaron a los sospechosos de asesinar a una familia en Dota a la Fiscalía de Tarrazú.
Oficiales trasladaron a los sospechosos de asesinar a una familia en Dota a la Fiscalía de Tarrazú.

La Fiscalía solicitará un año de prisión preventiva contra tres sospechosos de asesinar a una familia en Dota la semana anterior.

Celso Gamboa, fiscal adjunto, dijo este viernes durante una conferencia de prensa que será el Juzgado de Cartago el que decidirá si acogerá la solicitud.

Gamboa añadió que los tres sospechosos son nicaragüenses y han vivido de forma irregular en el país, de hecho uno de ellos ha residido 10 años en Costa Rica sin los permisos migratorios.

El Ministerio Público realizará pruebas dactilares para confirmar la identidad de los sujetos.

Por su parte, Francisco Segura, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), dijo también en conferencia de prensa que solo tienen detenido a un sospechoso "de ser el autor material" de los homicidios.

Agregó que hay otras dos personas detenidas, un hombre y una mujer. La mujer dijo que es la compañera sentimental del principal sospechoso y se espera que ella sirva de testigo, en tanto contra el otro hombre que tambien es nicaragüense, se le llevo para efectos de investigación, pero dijo que contra esta persona no existen en este momento pruebas para ligarlo con los crímenes.

Segura mencionó que el principal sospechoso que identificaron con los apellidos García Borges de 40 años, será llevado a los Tribunales de Pérez Zeledón como sospechoso del delito de violación.

Asimismo agregó que en este momento se están allanando dos casas en Santa María de Dota dónde se espera recoger evidencias de los asesinatos.

Homicidio. La primera víctima que apareció sin vida el viernes 29 de mayo fue Elena María Suárez Miranda, de 9 años. cuyo cuerpo fue hallado por Silvino Bonilla, vecino en la vivienda situada en una finca cafetalera en Santa María de Dota.

Al día siguiente las autoridades ubicaron al hermano de la niña, Abraham Suárez Miranda, de 11 años y cerca de ahí estaba el cuerpo del padre, Ramón Suárez Espinoza. A pocos metros hallaron el cuerpo de María Haydée Miranda Salmerón, de 32 años, esposa de Suárez y madre de los niños.

Todos fueron asesinados con arma blanca, situación que hace presumir a las autoridades de que podría tratarse de más de un asesino.