Por: Eillyn Jiménez B. 17 febrero, 2016
Personal del OIJ a punto de levantar los cuerpos de la familia que fue asesinada en Matapalo, Guanacaste.
Personal del OIJ a punto de levantar los cuerpos de la familia que fue asesinada en Matapalo, Guanacaste.

Las víctimas de homicidios familiares suman 26 en los últimos 30 años, eso según un recuento hecho por La Nación , a partir de datos de su archivo.

Siete mujeres fueron asesinadas en la cruz de Alajuelita en 1986.
Siete mujeres fueron asesinadas en la cruz de Alajuelita en 1986.

La primera tragedia se registró en la cruz de Alajuelita, San José, el 6 de abril de 1986. En esa ocasión, siete mujeres fallecieron luego de recibir al menos un balazo en la cabeza.

Ellas fueron identificadas como Marta Eugenia Zamora Martínez, de 41 años; sus hijas María Gabriela, María Auxiliadora y Carla Virginia Salas Zamora, de 26, 11 y nueve años; así como sus sobrinas Carla María, Alejandra y María Eugenia Sandí Zamora de 11, 13 y cuatro años.

Aparentemente, cuatro hombres fueron los autores de ese crimen; sin embargo, luego de varios juicios nunca se tuvo certeza de su participación, por lo que el caso prescribió en 1998.

Cinco años después, el 5 de febrero de 1991, en Acosta, un hombre mató a Flor María Mora Zúñiga, con quien tenía un hijo, y su hermano Danilo Mora Zúñiga por un conflicto amoroso.

La Policía reveló que el sospechoso, de apellidos Badilla Mora, discutió con la mujer y como el hombre intervino en defensa de su pariente, les disparó a ambos. Minutos después, el homicida se mató con la misma arma y quedó tendido en un cafetal de la zona.

En ese mismo año, Adrián López Hernández, de 40 años, y sus cuatro hijos de dos, cuatro y seis años, además de un bebé de siete meses, murieron luego de que dos nicaragüenses, identificados como Vicente Salmerón Rojas y Guillermo Aguilera Miranda, los atacaran.

La tragedia ocurrió el 8 de mayo de 1991, en Concho de Pocosol, San Carlos. Según las investigaciones judiciales, una venganza fue el móvil del homicidio.

El 22 de noviembre de 1995 se presentó otro atroz suceso familiar. En esa ocasión el gerente de una sucursal del Banco de Costa Rica, Carlos Vargas Hernández; su esposa Marjorie Quirós Tenorio y el hijo de ambos, de año y medio, fueron asesinados, también por un desquite. Otros dos hijos de la pareja sobrevivieron al hecho.

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Dos hombres fueron detenidos como sospechosos de asesinar a un gerente bancario y su familia en Tibás. Archivo

De acuerdo con la investigación, el gerente bancario denunció a uno de los homicidas por la desaparición de un dinero, hecho que desencadenó odios.

Los autores de ese hecho fueron Alexánder Vargas Rojas, alias Repollo y quien había laborado junto a una de las víctimas, y Olman Salas Villegas, conocido como Milory . Ellos fueron condenados a 173 y 155 años de cárcel, respectivamente.

Problemas. Tres años después del homicidio en Tibás, otro más se sumó a la lista. En esa ocasión, una joven de 15 años, y su novio, de apellido Molina y de 21, mataron a los padres de la menor y a un hermano de ella a balazos.

El escenario de los hechos fue una casa de habitación ubicada en San Blas de Moravia. Ahí, Ana Isabel Méndez, de 37 años; José Narciso Montero, de 35, y Michael de nueve, murieron el 15 de noviembre de 1998 a manos de la muchacha.

En 1999, la adolescente fue condenada a 15 años de prisión, mientras que el hombre, fue absuelto. El móvil del crimen en apariencia fue una herencia.

Una joven de 15 años mató a sus padres y a su hermano en 1998.
Una joven de 15 años mató a sus padres y a su hermano en 1998.

Las tragedias no terminan ahí. Hubo varios años de calma, sin acontecimientos de este tipo, hasta que el 5 de febrero del 2010 una mujer envenenó a sus tres hijos y a su esposo, para luego prenderle fuego a la casa en la que vivían en Kurú de Purral, Goicoechea.

La sospechosa del crimen, Melina de los Ángeles Montero Navarro, de 26 años, también murió un día después, cuando era trasladada a un hospital capitalino.

Las causas que mediaron en el suceso, en el que perdieron la vida Yamil José Hernández López, de 32 años; María de los Ángeles, María Celeste y Sebastián, de cinco años, tres años y dos meses, respectivamente, fue una depresión posparto que sufrió la mujer.

Venganza. La venganza volvió a ser el motivo por el que un hombre acabó con la vida de una familia el 29 de mayo del 2015, en Copey de Dota.

Ramón Suárez Espinoza, de 50 años; María Haydée Miranda Salmerón, de 32, y los hijos de ambos, Abraham de 11 y Elena de nueve, fueron las víctimas mortales de este homicidio.

El supuesto responsable, es un extranjero de apellidos García Borges, de 40 años, quien descuenta prisión preventiva en la cárcel de San Sebastián. Otros dos hombres están vinculados con este caso y también están en una cárcel a la espera del juicio.

Finalmente, el más reciente suceso de este tipo ocurrió este martes 16 de febrero en Matapalo de Santa Cruz, Guanacaste.

Ahí, un hombre de apellidos Salmerón Silva figura como el principal sospechoso de matar a Yemmi Jéssica Durán Guerra, de 38 años; al esposo de esta, Dirrk Beauchamp, un estadounidense de 57 años; y a tres niños.

Dos menores más sobrevivieron a la masacre, una niña de cuatro años, quien se recupera en el Hospital Nacional de Niños (HNN), y una bebé de siete meses.

Desde ayer, la Policía le sigue la pista al sospechoso, de nacionalidad nicaragüense.