Sujeto apuñaló a jefe en la espalda, la cara y el cuello, según las autoridades

Por: Cinthya Bran 4 marzo, 2014
El sospechoso del crimen tenía dos meses de vivir en un cuarto que el verdulero le había prestado, detrás del negocio. | CINTHYA BRAN.
El sospechoso del crimen tenía dos meses de vivir en un cuarto que el verdulero le había prestado, detrás del negocio. | CINTHYA BRAN.

Carrillo, Guanacaste. Un empleado de una verdulería se entregó a las autoridades luego de que, supuestamente, asesinó a su jefe porque este lo despidió.

El sospechoso, de apellido Scott y de 47 años, llegó ayer a la delegación de la Fuerza Pública de Carrillo, en Guanacaste, y confesó haber cometido el crimen.

La víctima fue el verdulero Mario Villarevia Ledezma, de 65 años, según informó el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

El homicidio ocurrió ayer mismo, a eso de las 7 a. m., frente al negocio que tenía Villarevia, ubicado a 300 metros del cruce de Belén de Carrillo.

Según informó la Policía, al parecer, Scott (conocido como el Negro) llegó a trabajar, pero su jefe lo despidió por no haber ido a laborar el día anterior.

Los testigos dijeron a las autoridades que el Negro se molestó, sacó un cuchillo y apuñaló al verdulero hasta que este murió.

El OIJ detalló que el fallecido tenía heridas en la espalda, la cara y el cuello.

Los agentes judiciales realizaron el levantamiento del cuerpo y lo trasladaron a la Morgue.

Los oficiales recolectaron evidencias para la investigación y entrevistaron a testigos.

La Fuerza Pública comunicó que minutos más tarde, Scott llegó a la sede policial y se entregó.

Riña. Una vecina de la zona, de apellido Gallo, relató que ella escuchó cuando Villarevia le dijo a su empleado que no volviera.

“El Negro quería que don Mario le pagara la liquidación y el aguinaldo, pero él le dijo que no; entonces, el Negro le dijo que lo iba a denunciar y su jefe le contestó: ‘Haga lo que quiera’. Después se escuchó: ‘¡Negro, no!’ y salimos a ver qué era lo que pasaba y fue impresionante”, contó la mujer.

La mujer narró que mientras el agresor apuñalaba al verdulero, ella le gritaba que se detuviera. “ Él no me hizo caso, mis dos hijos (de 7 y 10 años) vieron todo”, dijo.

Otro trabajador de la venta de verduras, apellidado Ortega, contó que en el momento del crimen, él estaba cargando mercadería en un carro para ir a venderla.

“Escuché que discutían porque don Mario lo echó. No le presté mucha atención porque ellos en otras ocasiones habían discutido, pero cuando fui a ver, don Mario estaba todo ensangrentado”, recordó.

Los allegados comentaron que el fallecido era oriundo de Pérez Zeledón, pero tenía varios años de vivir en Guanacaste.

Agregaron que era muy apreciado en la zona porque ayudaba a personas de escasos recursos.

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