OIJ achaca a narco 39% de los 416 asesinatos ocurridos hasta setiembre

Por: Katherine Chaves R. 8 noviembre, 2015
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“Actualmente, el negocio de las drogas es la actividad más lucrativa del mundo. Deja mucha plata, y, por eso, también deja muchos asesinatos”.

Con esas palabras, Wálter Espinoza, fiscal adjunto contra la Delincuencia Organizada, advirtió que la disputa de territorios entre los grupos narco podría convertir al 2015 en el más violento del último lustro.

Según datos brindados por el Ministerio Público, el 2010 fue el año en el que hubo más homicidios: 527 en total, lo cual significó una tasa de 11,2 crímenes por cada 100.000 habitantes.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), una tasa de 10 homicidios por 100.000 habitantes es una epidemia.

Una proyección de la misma Fiscalía señala que este año podría cerrar con un acumulado de 533 crímenes y con una tasa superior incluso a la del 2009, cuando la tasa fue de 11,4 (525 casos).

“Hoy no tenemos vendedores de droga aislados. Actualmente, tenemos líderes dirigiendo, líderes que ni siquiera se ensucian las manos, líderes que tienen a su gente haciendo el trabajo sucio", Luis  Ávila, subdirector  del OIJ

Tal estimación surge al comparar las estadísticas de los últimos años. En los primeros diez meses del 2015 ocurrieron 479 homicidios, cifra que supera a las registradas en el 2014 (477 casos), 2013 (411), 2012 (407) y 2011 (474).

Aunque la Fiscalía no tiene detallado cuántos de esos asesinatos están ligados a venganzas del narco, Espinoza admitió que Costa Rica vive una circunstancia de “violencia importante”.

“Hay organizaciones que trafican droga y que ejercen su poder matando a sus rivales y a los traidores del grupo. Eso nos genera una situación de inseguridad que nos preocupa y nos perjudica a todos”, aseveró.

El último caso sonado es la aparición, el pasado domingo 1.°, de los cuerpos de tres hombres en una fosa cavada en una finca en Rancho Redondo, Goicoechea.

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Impacto del narco. Los registros del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) sí evidencian el impacto de los crecientes crímenes perpetrados por el narco en las cifras generales de homicidios.

Entre enero y setiembre del 2014, de los 319 asesinatos cometidos, un total de 112 (el 35%) fueron atribuidos a venganzas o ajustes de cuentas entre traficantes de drogas.

Mientras, de los 416 casos registrados en el mismo periodo del 2015, la cantidad de crímenes perpetrados por el narco llegó a 165 (el 39,6%).

Las estadísticas establecen que en agosto se cometieron 25 ejecuciones, con lo cual se convirtió en el mes más violento en lo que va del presente año. En cambio, enero y julio reportaron, cada uno, 13 homicidios.

Los datos también indican que San José es la provincia donde han ocurrido más venganzas: 98. Esto se debe a que hay “gran concentración de la gente, a que hay un aumento importante en la drogadicción y a que muchos drogadictos viven en la capital”, explicó el OIJ.

Guanacaste es donde menos homicidios ocurren. En los primeros nueve meses del 2015, solo se registraron dos.

Violencia en el país.
Violencia en el país.

Posible causa. El fiscal Wálter Espinoza opina que los tumbonazos (robo de droga entre narcos) es uno de los factores que ha disparado los homicidios este año.

“Los grupos criminales no pueden llegar a denunciar que le robaron la droga, que le vendieron cocaína de mala calidad, ni que tienen competencia desleal. Por ello, recurren a la violencia.

”Hemos visto homicidios que ocurren a plena luz del día y en áreas públicas. Eso es una manifestación incómoda, difícil y es un tema de preocupación para las autoridades”, comentó.

Pero, además, el fiscal dijo que las traiciones o el querer abandonar las organizaciones también provocan esas venganzas. “Es bien complejo todo esto. Si te metés, ya no podés salir”, dijo.

Al respecto, Luis Ávila, subdirector interino del OIJ, señaló que las estadísticas reflejan que la criminalidad ha evolucionado y que el conflicto entre bandas narco se ha intensificado.

“La violencia con la que están operando estos grupos criminales no es común en el país; nos mantiene preocupados, pero también nos mantiene ocupados porque trabajamos en buscar la solución”, aseguró.

¿Salida? Aunque admite que la situación es compleja, Ávila critica a quienes comparan a Costa Rica con los países del Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador).

También censuró a quienes igualan al país con la Colombia de la década de los 80, cuando el fallecido narcotraficante Pablo Escobar Gaviria se enfrentó al Gobierno, lo cual dejó a miles de policías y ciudadanos muertos.

“La criminalidad no está desarrollada aquí a esos niveles; jamás”, aseveró el jefe policial.

Agregó que, para evitar que la violencia siga evolucionando, las autoridades trabajan en articularse para combatir el narco.

“Soy muy positivo. La delincuencia no nos ha ganado la batalla. Nosotros hacemos nuestro trabajo, pero también necesitamos que la población nos coopere y nos informe de todo lo que pase en sus comunidades”, indicó.

Para el fiscal Wálter Espinoza, la sociedad debe entender que la situación de Costa Rica es muy diferente a la del resto de la región y que la solución no llegará a corto ni mediano plazo.

En su criterio, la medida inmediata es que el Estado haga una intervención integral.

Por ello, aplaudió que el presidente Luis Guillermo Solís convocara, semanas atrás, a los supremos poderes para crear un plan contra la ola de crímenes.