Policía presume que se trató de asalto; vecinos dudan de esa versión

Por: Katherine Chaves R., Hugo Solano 22 octubre

Grecia

La razón por la cual retuvieron a una familia durante cinco horas este sábado, en Calle San José de Grecia, Alajuela, levanta contradicciones: el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) presume que se trató de un asalto a la vivienda de las víctimas; no obstante, los vecinos dudan de esa versión.

Los policías conocieron de la situación a eso de las 5:45 p. m. de este sábado y, tras activar el protocolo para estos casos, ingresaron a la vivienda a las 10 p. m. Para ese momento, los agresores se habían fugado.

Ninguno de los afectados requirió ser trasladado a un centro médico.

Molestia. En un recorrido hecho por La Nación este domingo, varios vecinos, quienes hablaron bajo la condición de no divulgar sus nombres, consideran que la delincuencia común no tiene que ver con este incidente, y que la familia afectada, según "han escuchado", tiene "problemas fuertes".

¿Por qué? Los lugareños relataron que esta familia llegó a vivir a la zona hace unos cinco años, procedente de Pérez Zeledón. Allí compraron un gran lote, donde construyeron tres casas.

Agregaron que, en un principio, tenían carros humildes. Pero, de un momento a otro, el modo de vivir de los afectados se volvió muy lujoso, pese a que los únicos negocios que se les conocen son un lubricentro y un salón de belleza. Este último, ubicado en la casa donde los retuvieron.

La casa en que retuvieron a una familia anoche, era revisada minuciaosamente por agentes del OIJ de Grecia este domingo.
La casa en que retuvieron a una familia anoche, era revisada minuciaosamente por agentes del OIJ de Grecia este domingo.

Según los relatos, la familia organizaba "fiestones y los invitados llegaban en carros nuevos y caros".

"Toda esta calle la llenaban con unos vehículos finísimos y era un bullón durante toda la noche. Por dicha, les echamos la Policía varias veces por el escándalo y dejaron de hacer esas fiestas", comentó un poblador de apellido Rojas, quien se dedica a la construcción.

En paralelo a esto, las tres casas las fueron remodelando al punto de que se convirtieron en las más lujosas de la comunidad y contrastan con el resto del barrio, donde predominan viviendas de madera o pequeñas casas de cemento.

"Vea usted alrededor, todos somos humildes, trabajadores. Excepto ellos. Ellos tienen mansiones ahí y eso aquí no calza, no tiene sentido", insistió Rojas.

Menos lógica le encuentran los vecinos a que la familia afectada haya puesto cámaras en varios puntos de la calle principal. "Es como si quisieran vigilar quién ingresa y quién sale de aquí. Y, ¿para qué? El que nada debe, nada teme, dicen por ahí", apuntó otra vecina, quien prefirió no ser identificada.

Asalto. Pese a la opinión de los lugareños, el OIJ insistió en que la versión preliminar es que se trató de un asalto a vivienda y no así a ninguna venganza.

De acuerdo con José Rivera, jefe del OIJ de Grecia, los hechos empezaron a desarrollarse a eso de las 5 p. m., cuando dos trabajadores de un lubricentro –propiedad de los ofendidos–, se dirigían en un carro y una motocicleta hacia la casa. En el carro tipo pick-up iba una mujer, y en la moto otro trabajador del local.

Cuando circulaban por Santa Eulalia de Atenas, fueron interceptados por tres automóviles de los cuales se bajaron varios sujetos.

Al motociclista lo metieron en un carro y se lo llevaron, mientras que otros tres sujetos se subieron al vehículo en el que iba la trabajadora del lubricentro y la obligaron a que los llevara a la casa de los propietarios de dicho negocio.

Cuando llegaron a la propiedad, en su interior había dos jóvenes, mayores de edad, y dos niños, a los cuales, en apariencia, les indicaron que era un asalto y se los llevaron junto a la mujer que tenían retenida para el interior de la casa.

Los asaltantes pidieron a los habitantes que les dieran dinero en efectivo, momento en que escucharon que se aproximaban patrullas, por lo que se dieron a la fuga por la parte trasera de la propiedad, que colinda con unos cañales.

Horas después, los ofendidos, cuando ya no escucharon a los presuntos asaltantes y al corroborar que los oficiales de la Fuerza Pública estaban rodeando la propiedad, salieron de la casa y pidieron ayuda.

Al parecer, los sospechosos se llevaron teléfonos celulares y dinero en efectivo; sin embargo, de momento no se tiene el monto de lo robado.

Los agentes judiciales estuvieron este domingo realizando las inspecciones oculares en el sitio del suceso y en el pick-up en que viajaron los sospechosos con la mujer retenida.

Al trabajador que viajaba en la motocicleta, uno de los delincuentes lo dejó abandonado en Río Segundo de Alajuela, cerca del límite con Heredia.

Las investigaciones del caso continúan para tratar de dar con los agresores.

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