28 agosto, 2016
Vecinos ayudaron en la búsqueda del menor.
Vecinos ayudaron en la búsqueda del menor.

En la calle El Edén de Guácimo, Limón, no había mayor movimiento este domingo. Pasó de ser una zona en la que juegan muchos niños a ser un camino solitario.

Las cuatro casas que hay estaban vacías. Sus dueños partieron el sábado en horas de la mañana y no se sabe cuándo regresarán.

Todo esto es consecuencia del crimen que ocurrió la tarde del sábado, donde la víctima fue un niño de 8 años, de apellido Martínez. Ese día, un drogadicto aparentemente descuartizó al menor en su casa y, luego, dejó el cuerpo en el río Jiménez.

Un sujeto, quien prefirió no identificarse por temor a represalias, dijo que los vecinos de ese sitio se fueron antes de que ocurra otra desgracia.

"Son familias que tienen hijos pequeños y tienen miedo. Es muy entendible de que se fueran", señaló.

Pero, antes de irse, esos vecinos se unieron para dar con el paradero de Martínez, quien, a las 4 p. m. del sábado, estaba reportado como desaparecido.

Buscaron entre charrales, viviendas y, por último, llegaron al río Jiménez, donde encontraron al menor mutilado.

El cuerpo desmembrado del niño fue levantado por las autoridades judiciales a la 1:30 a. m. de este domingo.
El cuerpo desmembrado del niño fue levantado por las autoridades judiciales a la 1:30 a. m. de este domingo.

Doble búsqueda. Mientras esos vecinos, quienes se autodenominaron el Grupo Los 11, buscaban al menor, las autoridades pedían la colaboración de la ciudadanía para dar con el paradero del sospechoso.

Una centena atendió el llamado de la Policía y comenzó a seguir su rastro, pero ellos no lo buscaban para entregarlo, sino para tomar la justicia en sus manos y "darle su merecido", acotó uno de ellos, quien prefirió no identificarse.

Unos andaban con armas de fuego, otros hacían valerse con cuanto objeto se encontraran en el camino. Lo importante es que todos iban con un mismo propósito: cobrar el asesinato del menor.

Con los primeros rayos del sol, el sospechoso quedó la mañana de este domingo a la orden de las autoridades judiciales de Pococí.
Con los primeros rayos del sol, el sospechoso quedó la mañana de este domingo a la orden de las autoridades judiciales de Pococí.

"No es posible que esto haya pasado. Era un niño y uno de los más educados que había acá. Su familia lo protegía mucho. No hay nada que justifique esta crueldad y menos porqué él era un viejo conocido de acá. Él robó a mucha gente de aquí y es muy duro que haya hecho esto", lamentó Milena Montero, vecina.

Empero, un grupo especializado de la Fuerza Pública frenó a estos vecinos, al localizar a Campos y no permitirles lincharlo.

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