Fiscalía acusa a dos primos, uno muy amigo de víctima, de homicidio calificado

Por: Carlos Arguedas C. 15 mayo, 2014

El Tribunal de Juicio de Heredia citó a 18 testigos para que declaren en el juicio por el asesinato del coreógrafo y promotor de eventos José Andrés Murillo Arroyo, de 34 años, ocurrido el 12 de febrero del 2013.

En el debate, que comenzará el próximo lunes a las 8:30 a. m., figuran como sospechosos dos sujetos que son primos, de 20 y 25 años. Uno de ellos, de apellidos Alfaro Sandí, era amigo cercano de la víctima, confirmó ayer el Departamento de Prensa del Poder Judicial.

El Ministerio Público atribuye a los implicados el delito de homicidio calificado, el cual es sancionado con prisión de 20 a 35 años, según el artículo 112 del Código Penal.

Murillo, quien trabajaba como auditor en el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), también se desempeñaba como organizador de eventos con modelos y era instructor de grupos de baile.

Andrés Murillo enseñaba coreografías a grupos de baile y organizaba eventos con modelos. El 12 de febrero del 2013, cuando se descubrió el crimen, también fueron detenidos los dos sospechosos. | ARCHIVO.
Andrés Murillo enseñaba coreografías a grupos de baile y organizaba eventos con modelos. El 12 de febrero del 2013, cuando se descubrió el crimen, también fueron detenidos los dos sospechosos. | ARCHIVO.

Historia. El crimen de Murillo fue descubierto la noche del 12 de febrero del 2013, luego de que ingresara una alerta a través del sistema de emergencias 911. Cuando los oficiales de la Fuerza Pública llegaron al sitio del reporte, en Barreal de Heredia, encontraron un automóvil y dentro de su cajuela, el cuerpo de un hombre, que estaba maniatado, con la cabeza envuelta en una camiseta y con golpes propinados con un objeto contundente. Se trataba de Andrés Murillo.

En el carro viajaban los dos sospechosos, quienes tenían impregnadas manchas de sangre en su ropa y cuerpo, según dictámenes de la Medicatura Forense incorporados al expediente del caso.

Los sujetos están descontando prisión preventiva. Aunque en algún momento se pensó que podrían acogerse a un proceso abreviado, esa posibilidad quedó descartada, pues no se alcanzó un acuerdo entre las partes.

Henry Vega, abogado de la familia de Murillo, dijo que el interés de sus representados es que se haga justicia, al tiempo que consideró que el expediente contiene suficientes elementos de prueba para que los jueces emitan una sentencia condenatoria.

Agregó que en este caso se desistió de cualquier demanda civil.