Sujetos también mataron el perro; no robaron ningún artículo del negocio

 27 abril, 2014

El dueño de una chatarrera fue asesinado de un balazo en el pecho, en San José, cuando dos individuos lo sorprendieron a la hora de cerrar el negocio.

La víctima fue identificada por las autoridades como Carlos José Cano Ochoa, de 38 años, quien vivía en la parte alta del edificio.

El homicidio ocurrió el viernes a las 11:15 p. m. en avenida 7, calles 10 y 12, cerca del antiguo cine Líbano, informaron el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fuerza Pública.

El propietario del local, ubicado cerca del antiguo cine Líbano, en San José, fue atacado cuando iba a cerrar, casi a medianoche. | CARLOS GONZÁLEZ
El propietario del local, ubicado cerca del antiguo cine Líbano, en San José, fue atacado cuando iba a cerrar, casi a medianoche. | CARLOS GONZÁLEZ

El OIJ dijo que los individuos mataron, además, el perro propiedad de la víctima, de raza american stafford.

Tras la agresión, la Cruz Roja atendió a Cano, pero no respondió a las maniobras y fue declarado muerto en el lugar.

Hecho. Nelson Barquero, jefe de la Fuerza Pública del distrito La Merced, dijo que recibieron una llamada de alerta.

“Nos informaron de que un hombre estaba herido frente a la vivienda. Cuando llegamos al sitio lo encontramos herido en la calle; a la par estaba el perro muerto”, agregó Barquero.

El jefe policial comentó que luego de que la Cruz Roja declaró fallecido al dueño del centro de acopio dieron la alerta a las autoridades judiciales, quienes se hicieron cargo del caso.

“En el lugar nadie nos dio información sobre lo ocurrido. Nadie vio nada. Se cree que los atacantes huyeron en una moto o carro, ya que el lugar es muy céntrico y no es fácil huir a pie”, dijo Barquero.

Mientras tanto, el OIJ confirmó que Cano vivía en el tercer piso del edificio donde tenía el negocio.

Asimismo, dijo que Cano fue interceptado por dos sujetos cuando se disponía a cerrar el local. Al parecer, uno de los individuos sacó un arma de fuego y le disparó sin mediar palabra.

En el momento del ataque, María Auxiliadora Herrera, de 22 años, esposa de la víctima, estaba en la vivienda.

“Yo estaba en la casa, en el tercer piso. Cuando escuché los disparos salí corriendo y lo vi.

”Él estaba parado y me dijo que buscara la ambulancia. Me regresé y llamé la ambulancia, pero cuando volví él ya estaba muerto”, contó la mujer.

Herrera comentó que la víctima tenía el negocio de la chatarrera desde hacía seis meses. “Los tipos lo querían asaltar, pero no se llevaron nada”, agregó.

En el local, los agentes judiciales decomisaron cuatro armas de fuego, tres tipo revólver y una pistola calibre nueve milímetros.

Las autoridades buscaron evidencias y llevaron el cuerpo al Complejo de Ciencias Forenses.

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